jueves, 29 de marzo de 2012

EL NUEVO PLAN DE APARCAMIENTOS PISA FUERTE.


EL CONSISTORIO DE PONTECALDO SE PONE A PENSAR Y LE SACA PROVECHO.

Aldonzo Periganzo. Hiper-noticias al peso.

En la localidad de Pontecaldo la falta de espacio donde depositar el vehículo de tracción mecánica ha subido puestos en la lista de preocupaciones ciudadanas, capitaneando la clasificación por encima de las bandas de mimos histriónicos y las auroras boreales multicolor que tiene lugar habitualmente en la sobremesa. Con buen tino, el alcalde ha reunido a su grupo municipal y han echando mano del tan socorrido recurso del gabinete de crisis, que lo mismo sirve para una guerra que para encontrar las gafas bifocales del concejal de juventud. En mangas de camisa y descorbatado, portando un folio garabateado, ha anunciado a los dóciles muchachos de la prensa las bonanzas de su plan de huecos para dejar el vehículo.

“Novedoso, astuto, descacharrante e intrigante” son los calificativos pacatos de los medios impresos, que no dirán esta boca es mía hasta que la reclame otro antes con menos que perder y más litros de carajillo en el esófago. En una primera fase se han liberado fondos estructurales para la contratación de un especialista en liberación y reubicación de plazas de estacionamiento. Para Joaquinín Manchuria, edil electo, “el primer candidato era claro y no quisiera que me acusaran de enchufadedismo. Es el apropiado para el puesto”. El titán antediluviano Gozdilla se encargará de crear espacios aptos para el aparcamiento en cuanto su nombramiento se haga efectivo en una esquinita del Boletín Oficial de Caprichos del ayuntamiento. “Cuenta con gran experiencia en redirigir el tráfico y la suficiente capacidad de autoridad como para ahorrarnos peleillas en la acera, reclamaciones a seguros y otras reacciones pueriles”.

Para inaugurar el servicio se ha procedido al desplazamiento vía garra manual de un vehículo Cheat color fósforo apagado y matrícula de Alpodrete que permanecía en estado de semi abandono en la confluencia de la céntrica calle de Torceduras del Alma con el polígono industrial Ajoporrillos. Ante la presencia de los objetivos, Gozdilla, amigo de los niños, arrojó el automóvil hasta las inmediaciones del Estadio Polideportivo Klaüs Dehoffenhoffen, en la región bávara de Volkschucrut. Las opiniones vertidas por un viandante escogido al azar de un grupo de una persona y un buzón de correos no deja duda:”es todo un acierto, ya estamos hartos de coches pegados al bordillo que se pueden tirar aparcados perfectamente seis o siete minutos. A ver si le toca pronto a mi coche y me ahorro de llevar a la señora madre de mi señora a la farmacia a comprar pastillas de menta para los juanetes”.

Gozdilla compagina vida laboral y familiar mientras enseña la profesión a su hijo.

La oposición, muy en su papel de refunfuñar, ha protestado por el elevado coste de mantenimiento del bicho en sí. Para ello han aprovechado que su portavoz se encontraba a salvo de visita en un módulo lunar. Manchuria declara “lo ven grande, pero se alimenta casi exclusivamente de sobaos pasiegos remojados en zumo de naranja hecho con polvitos. Sólo de naranja, los de fresa le dan remeneos en la barriga y luego no me duerme”. De prosperar la medida, se aumentará la plantilla en régimen de media pensión con profesionales capacitados como La Increíble Masa, que pasarán a ocuparse de los tickets de la hora.

Le auguramos un éxito abochornante a la iniciativa, porque puestos a hacer el absurdo, mejor con lagartos gigantes que arrojen vehículos con moderación. Desde aquí sólo hemos de añadir nuestra esperanza en que la ciudadanía acepte de buen grado apartarse ante una pezuña del tamaño de cien periodistas midiendo campos de fútbol.