sábado 18 de febrero de 2012

LECTURAS DIGERIDAS ILUSTRADAS (5)

El respetable público sabrá disculpar este mutismo que últimamente afecta a este medio de comunicación. Diversos eventos en una dimensión paralela relacionados con monstruos infernales invadiendo una soleada ciudad así como otras prácticas más corrientes tienen a la mayor parte de nuestros redactores distraídos. Esperamos que esta sea la última semana de refrito, o al menos la última en la que se nota tanto.

Y ahora una inocua viñeta que no atenta contra derechos intelectuales, ideas políticas o convicciones religiosas, por lo cual sólo le provocaría alguna sonrisa si lo lee caminando descalzo por un lecho de plumas. Y quizás ni así.

Atentamente la dirección del cotarro.

domingo 5 de febrero de 2012

SÓTANO 71 EXPRESS.



UN TRABAJO FIJO EN LA LOCALIDAD DE POLTRIQUERA.

Noticia ofrecida por la Unidad Departamental “Si no está pasando me lo invento”.

Gran susto con espanto de cejas se ha vivido esta mismísima tarde a dos metros y medio del último canto rodao sito en las afueras del municipio de Poltriquera. Curiosos, extracomunitarios, vecinos, niños rubios y demás lugareños se han arremolinado ante el aviso espantado de uno de sus vecinos, identificado como S.B, según tatuaje impreso en la parte posterior de su nuca. Según sus palabras, desprovistas totalmente de objetividad debido a los nervios nerviosos propios del encuentro“que sí, que es verdad, que he visto un trabajo fijo bajando por la carretera”.

Gran indignación por parte de los vecinos, esperanzado de haberlo atrapado por las piernas y haberlo subastado en las fiestas patronales. Armados con palos, espumaderas y/u otros artilugios provistos de alargador manual u palo, han procedido a inspeccionar los alrededores, las brozas del monte, las cunetas y el granero de Salustio, por si las moscas andaba por allí el trabajo fijo. O su mujer, que no era plan de desperdiciar la expedición.

Gran perplejidad en la clase política y empleadora. “No sabemos de dónde habrá salido, creíamos extinto este tipo de contratos desde hace años”. Preguntados por curiosos periodistas recién salido de la Loca Academia de Reporteros, la autoriad gubernamental de turno afirma “si lo encontramos lo llevaremos a una reserva natural, a ver si apareándolo con una nómina creamos más puestos de trabajo fijo, por lo menos de media jornada”. Esperemos que así ocurra y poder recuperar esta bonita tradición de levantarse por las mañanas para presentarnos en el puesto de trabajo.

martes 24 de enero de 2012

ESCENAS A 5 PESETAS (17)

Nuevo monólogo nada dramático a cargo de un pimpollo de aires cincuenteros y muy alta estima. Recuerden traer sales aromáticas para reanimarse del sex appeal que desprende este mozuelo.

viernes 13 de enero de 2012

MONTAÑEROS.

COMPROMISO SOCIAL EN LAS ALTAS CUMBRES.

Fundido desde negro. Varias perspectivas de montañas nevadas. Observamos afilados riscos que nos recuerdan la próxima visita al dentista.

Voz en off.

- Estos parajes pueden parecer un bruto esbozo de la nada en su significado más absoluto, un entorno tan hostil como pudieran serlo profundos manglares o salas de espera de oficinas de correos. Pero a fuerza de observar con prismáticos la nevada realidad, sin tentadoras ventanas encendidas que puedan distraer el ojo voyeur, constatamos como este entorno esta lleno de vida. Bienvenidos a Montañeros. Hoy, el Klimajara.



Nuestro reportero luce trenca color salmón y peluquín a juego.

- Tradicionalmente este ha sido un lugar tranquilo, alejado de los tumultos humanos, donde raras especies animales han venido haciendo lo que tradicionalmente vienen haciendo raras especies animales, como triscar, aparearse o negociar con Letras del Tesoro a bajo interés. Pero el ritmo de los tiempos ha cogido a los escasos habitantes del lugar con el paso cambiado.

Paseantes con pintas sospechosas se carcajean a mandíbula batiente mirando a cámara y hacen palillos con los dedos con total desvergüenza. En otro corte una motocicleta atraviesa zumbando y se pierde tras un risco con el escape petardeando.

- El ansia por descubrir mundo y los puentes festivos largos han desplazado a una serie de individuos de escasa catadura moral a estas tierras elevadas. Hay tenemos uno de los vecinos originales de la zona, vamos a preguntarle cosas como si no existiera un mañana. ¡Buenos días caballero!

Un señor de gran profusidad capilar, vamos, cubierto de pelo por donde no debería, aparece en la puerta de una cueva. Que no es puerta, pero como aquí somos de ciudad no nos sabemos las partes de las cuevas.

- Buenos días, ¿qué son ustedes, de la tele?
- De la tele escrita por internet, sí señor.
- Cosas más raras tiene la capital.
- ¿Qué tal por la cordillera?
- Pues ya ve usted, esto siempre ha sido un sitio tranquilo y ahora, mire usted, por aquí ya pasea cualquiera.
- ¿Y esto a qué es debido?
- Pues no lo sé, porque como vivo solo me monto en la cabeza teorías muy peregrinas que lo mismo le digo a usted que han bajado de platillos y usted me lo saca por la tele y me llaman de loco. Pero supongo que llegarán en autocares.
- ¿Qué hay por aquí que los pueda atraer?
- Un momento.

Se desplaza el plano. Aparecen unos aguerridos montañeros pertrechados de chaquetones inflados, piolets, pickups giradiscos y gaseosas.

- ¡Pues no sueltes la cuerda azul y cuidado que llueven piedras!

Suena una voz en un recodo de un tipo que no vemos y ni falta que hace.

- Lo que tengas que decir despacito, que pronto me enfurruño y agarro el canasto de las chuflas.

- Ya ve usted, todo el día así, que uno ni duerme, ni descansa ni ganas que le falten.
- ¿A qué se dedica usted?
- Pues yo soy hombre de las nieves desde que mi padre lo dejó porque estaba harto. Me quedé con el puesto y ya ve, claro, que ahora no hay misterio ni nada.

Pasan por detrás del entrevistado los malencarados alpinistas haciendo muecas a cámara y riendo como colegiales. Esto es lo que se había visto al principio del reportaje y volvemos a pasar, porque la mueca de mono del tercer montañero es meritoria.

- ¿Es cierto que usted se encarga de la vigilancia del lugar?
- Hombre, yo cierro los grifos por la noche y reviso el candado de la entrada si me levanto de madrugada. De ahí a vigilar...pero vamos, que sí.
- ¿Qué opina entonces de la situación?
- Que tino tienen preguntando ustedes los de la tele, se notan los estudios y las enseñanzas recibidas. Pues me parece fatal, porque yo ya también he llegado a mayor y entre la ciática, la próstata y los contubernios judeomasónicos me viene todo pues tirando a malamente.
- ¿Podemos entrar a su cueva?
- ¡Amos, claro!

La cámara tarda un tanto en acostumbrarse a la luz interior. Dos plafones en el techo, paredes melocotón, un aparador con vajilla y figuras de arlequines meditabundos. Un sofá con funda a cuadros rojos y negro y brazos en azul bajo un cuadro de caballos al galope bajo la luna. Sobre la mesa de cristal y latón un periódico deportivo.

- Pues está muy bien esto hombre.
- Sobre todo aquí es donde hago vida. Más adentro cae a plomo una gruta de unos cien metros de profundidad y claro, para guardar trastos está bien, pero no entro mucho no vaya a ser que me caiga.
- ¿Nos enseña su nevera?

Un refrigerador pequeño que comunica con el exterior. Ahora vemos pasar al jovenzuelo del ciclomotor, que es la imagen que nos faltaba y usted ya sabe que esto se va acabando.

- ¿Se quedan ustedes a comer?
- Ya nos gustaría, otro día...
- Hombre, que las alimañas de la nevera son para mí, que para ustedes le arreglo unos macarrones con carámbanos o algo.
- Que nos tenemos que ir.
- Pues nada, esta es mi casa. Si van a venir otro día avisen y me pongo algo encima.
- Gracias por ponerse la cartulina negra en sus posesiones.
- No son ustedes los primeros reporteros en subir.
- Buenos días y suerte.
- Adiós majos.

Sótano 71 producciones con botas de pincho 1969.