domingo, 13 de julio de 2008

CRÍTICA CINÉFILA.

HOY, UN FILM DE ESOS DE PAÑUELO: “MY LIFE AS A NINJA”.


Una pocholada de portada.

Explotada de sobra la veta de la violencia y la hemoglobina de bote, en 1983 y aprovechando unos trajes de saldo, la productora vallisoletana afincada en Houston“Bodrios Vespertinos Productions” lanza al mercado del vhs el título que hoy nos toca.

Un drama muy sentido sobre el día a día de un ninja autónomo, protagonizado magistralmente por Wilson Da Rosca, que sabe transmitir al público como pocos su condición de “pobre muchacho con máscara”. Basado en hechos reales de la vida de alguien, maquillada lo suficiente para no tener que dar un real por los derechos, la película relata los duros momentos de Yonoshio, ninja autónomo, intentando buscarse la vida en su condición de guerrero y a su vez apesadumbrado por no tener tiempo de alimentar a los peces o bajarse a comprar el pan, tareas rutinarias vedadas para este chico por lo apretado de su horario y los sablazos de los señores Administradores de Hacienda, a los que aprovechamos para saludar cordialmente desde aquí y asegurar que nuestras cuentas no son en negro ni nada de eso.

Con la firme dirección de Jhonsson Tiquitaca y una preciosa fotografía que ilustra la contraportada de la cinta, en la que puede verse a un ninja en posición de la grulla mientras espera un taxi, resulta un emotivo retrato muy humano de las dificultades de un ser humano por sobrevivir, conseguir el amor, pasarse el Tetris completo y todos esos anhelos comunes a los mamíferos de a pie.

Una película que de encontrarla, cosa que va a estar dificililla estamos seguros, harán las delicias de los amantes del drama lacrimógeno y será ideal para ver con su pareja, al aunar en un solo título un drama humano y un tipo enmascarado repartiendo un par de galletas bien dadas.

Claro que podrían decir ustedes “¡esa película no existe, el dependiente del videoclub de mi barrio no la conoce!”. No grite usted tanto, les traemos en exclusiva y rescatada del fondo del archivo pictográfico de esta santa casa el trailer de “My life as a ninja”. ¡Todo esfuerzo es poco para ustedes, estimados lectores!.



Y ahora, si son tan amables, sirvanse de pasar por el cepillo y donarnos algo.

Fue una crítica de Pedro Luisa Bolinguez, con la emoción en las orejas.

2 comentarios:

octopo dijo...

Si, jaja, los ninjas son unos estresados consumidos por su trabajo, una vida dura la del Ninja.

Estaría bien un dramón de este estilo dirigido por Geofrey Ho.

No soy amigo de realizar Spam en blog ajeno, pero no he podido resistir la tentación, échale un ojo a este post

http://universoctopo.blogspot.com/2008/02/la-mala-yerba-ninjas-el-poder-de-la.html

Mr.Incógnito dijo...

A su casa y a la nuestra parecen unirle una cierta pasión por el mundo ninja, en su variante cutre en nuestro caso.

No dejamos de descubrir pequeños tesoros en las estanterías de su blog, no le quitamos ojo.

Dos saludos.