lunes, 2 de noviembre de 2009

SESIÓN DE TARDE.

NO POR LA HORA, SINO POR LO QUE HA TARDADO EN LLEGAR.

Película: Comercial Mortal. ( Salesman of death )
Interpreta: Un señor así con barbas, no tiene pérdida.
Dirige la orquesta: Lou Badget.
Género: Batiburrillo de acción con mensaje.

¿Han echado de menos nuestra sección cinéfila? Lo comprendemos, nosotros tampoco. Pero para no ser tachados de prensa amarillista detrás de desgracias ajenas cual carroñeros pues mire, metemos estas morcillas fílmicas y escurrimos el bulto. Pero más que ocuparnos de la filmina en sí, que si usted tiene ganas ya verá y si no pues tampoco nos enteraremos, queremos meternos tras las tramoyas, que ni duele ni nada, y desvelarles algunos de los secretos tras este filme. Y digo filme, porque si digo pinícula quedo en ridícalo.

En 1987 el director Lou Badget se ocupa de esconderse de su casero tarde sí, tarde también, encaramado a la cornisa de su edificio. Un viejo amigo de los estudios No Money Pictures lo telefonea a la cabina de la esquina proponiéndole dirigir un título dirigido a reflotar la maltrecha fama del citado estudio, que de estudio tiene poco, pareciéndose más a una autocaravana con un video beta y una cámara de fotos. Él acepta, porque en ese momento el sol le da de cara y habría aceptado casarse con Nosferatu con tal de volver a cubierto. Esta quizás sea la causa de la polémica ulterior de después, aunque también podría explicarse por las palabras del director “A mí es que no me gusta el cine” ( Extracto de su discurso ante la Comisión de Libertad Provisional del Estado ).

El guión de Federico Malpaso cuenta las vicisitudes variadas de un comercial a tiempo completo que sufrirá un viaje iniciático tras un revés en su quehacer diario, lo que le llevará a plantearse su utilidad como ente vivo, su lugar en la pirámide social y la necesidad intrínseca de revelarse ante el capitalismo como motor social aceptado de manera implícita. Una denuncia furibunda sobre la que Lou Badget afirma “No filmo esto ni borracho” ( “Lou Badget: A life of bad films. What a pitty!!” Editorial Garrulo). La película se convierte en una ensalada de tiros aderezada por desnudos habituales y alzar de cejas reiteradas del protagonista que dista muy mucho de la intención primera del director, decidido a montar un musical con el texto.

Tras el estreno se acumularon las críticas por su violencia gratuita, por sus mensajes fascistoides y por la falta de respeto al público en general, al que se llega a insultar cuarenta veces en el diálogo de la película. Cuarenta y dos veces en la versión del director. Esto llevaría, en su último término, al conocido suceso en el cual Lou Badget se encarama, una vez más, a una azotea y con una escopeta sin cañones aterroriza y monda al personal presente a partes iguales, hecho que la prensa de la época recoge con el titular “Tonto con media escopeta divierte a sus vecinos”. ( Talahasse Idiot News, Núm 1568. Abril O mayo, no recuerdo bien. O lo mismo era otro periódico. Me cree usted y termina antes. )

Quédese usted con el trailer y, si es de su interés. Puede encontrar este título en pequeños centros comerciales, panaderías de guardia, despachos de Procuradores y Habilitados en clases pasivas y si se pasa por nuestra oficina le hacemos una copia en Vhs. Pero no se lo cuente a nadie, que eso está muy penado.



Calificación: 2 “A mí me ha gustao”


Fedérico Perez de Dos Lápices. Cinéfilo por horas.

4 comentarios:

loquemeahorro dijo...

¡¡A mí también me ha gustao!!

La entrada, que el yutús lo tengo prohibido (por mis jefes, además de por mi oftalmólogo)

Yo SÍ echaba de menos esta sección, es más: recuerdo con mucho cariño esa historia de amor imposible entre una caimana y un profesor universitario (creo)

saricchiella dijo...

diosmio, helicópteros con explosiones detrás!! Furloscopios! Pelea con bandas de negratas! Señores con barba! De verdad, señores de Sótano 71, vaya joyas que nos dejan ustedes. Deleite cinéfilo puro, vamos. Si esto han sido dos estrellas, creo que no seré digna de ver una de 5!

El Señor de las Moscas dijo...

No diga usted ridícalo, que queda en ídem; diga redículo.

Bueno, pues se han superado a ustedes mismos con la recomendación, oigan; ahora mismo, en cuanto acabe el tecleo, pero vamos, es que sin apagar la computadora ni nada, en cuanto acabe de teclear, salgo corriendo a mi videocluz de fianza. Y gritando por la calle con los brazos en alto, para conferirle más enjundia dramática.

Mr.Incógnito dijo...

Un simpático tirón de visceras nos ha retirado, one more time, de nuestros quehaceres periodísticos, pero...¡tranquilos, ya estamos aquí!.

Lo que me ahorro: Una lástima que se haya perdido la filmina, pero tranquila, pronto la podrá ver en junto a grandes estrenos taquilleros incluso en las salas más desvencijadas y pestilentes.

Saricchiela: Lo tiene todo para convertirse en clásico instantáneo. Las cinco estrellas las reservamos para joyas de bisutería del séptimo arte.

El señor de las Moscas:
Tras los días pasados desde su arranque bien ha visto el título y hemos sido objeto de sus alabanzas, bien ha sido detenido por una patrulla de alegres chicos de las camisas blancas y ahora está de reposo mirándose lo suyo.
Sea lo que sea, habrá sido para bien.