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domingo, 24 de febrero de 2013

COTIZACIONES PARALELAS.


¿NUEVA SENTENCIA PODRÍA INFLUIR EN LA JUBILACIÓN DE TRABAJADORES INTERDIMENSIONALES? NO LO SÉ, SOLO SOY UN TITULAR.

Crónica leguleya de Serventesio Crispante.

Las discusiones acaloradas en el seno de los Reguladores de la Cosa esa de Trabajar mantienen en vilo al crucial sector de los profesionales del desfacer entuertos en realidades alternativas. El asunto se ha tomado en consideración tras la demanda por la vía de la patada en la puerta del Comendador Absorto, famoso luchador casi siempre en pos del bien. Próxima su edad de jubilación, ha decidido engordar la cuenta de su jubilación con los piensos proporcionados por sus correrías en descacharrantes universos paralelos.

Absroto a depositado su confianza en el gabinete de abogados Shock & Sparkles, por su amplia experiencia en litigios lindando con lo absurdo y por tener abiertas varias oficinas en sendos espacio-tiempos, lo cual facilita sin duda el papeleo interdimensional. Pancho Discafinatto, gerente de la firma en Tierra 4, ha tenido a bien ponernos al corriente de las particularidades del caso, ahorrándonos tener que inventarnos medio artículo.

“Nuestro cliente ha mantenido relaciones contractuales por cuenta muy ajena unas veces, motu proprio en casos de venganza y de forma automática sobre todo los lunes a primera hora. Si usted efectúa trabajos de chapa y pintura en Sebastopol y de neurocirugía podológica en Fernando Poo, es justo que esos periodos queden reconocidos en su vida laboral, cualquiera podría entenderlo. Bien, pues queremos aplicar ese modus-vivendi a los actos laborales efectuados en corrientes espacio-temporales paralelas o transversales a esta en la que nos encontramos, sea la que sea.”

Mundos chocarán, legislaciones se derogarán. Siempre añoraremos las bonanzas de antes de antes.
En el historial de hazañas del Comendador Absorto aparecen distinguidas gestas que dadas las reticencia de las corrientes temporales a mezclarse, son poco conocidas por el público en general. Remarcable fue su lucha contra el Contramaestre Arcipreste por liberar los patos cautivos de una granja de trabajos forzosos en Mundoprisión Betta. En palabras de Discafinatto “esperamos que la Magistratura tenga en cuenta que en el último momento nuestro cliente no puso demasiadas trabas a la libertad de los patos y patas de aquella opresiva factoría”. Absorto, tras un breve paso por Monsieurburg en el que se opuso con fiereza a un grupo músico-vocal de tendencias caníbales, jugó un papel esencial en la Guerra de los Cuatro Ratos. “En este caso nuestro representado ejercía de manera fija discontinua con un contrato de obra y servicio. Dado lo breve de la relación laboral no representará un aumento en su prestación, pero como le levantaron un momumento en Pepitoria XVI se ha puesto cabezón y quiere incluirlo, sobre todo por historial”. Profesor de zepelin-escuela, espadachín sobre patines, intracosmonauta en veranos sueltos y adventista semifinalista en el apocalíptico Té de las Cinco contra Queen Von Atila son solo algunas de sus correrías laborales. “Ha sido difícil reunir todas sus aventuras en un solo tomo, pero queremos facilitar las cuentas al Ministerio y que dado lo particular del caso, si echara en falta algún documento los quince días de plazo sean laborales en vez de los otros.”

Se han alzado algunas voces en contra de la cotización interdimensional. “Mister Togado”, defensor justiciero, ha considerado ante la prensa “la posibilidad de un efecto llamada a determinados villanos que quieran acogerse a este plan de jubilación o que quisieran completar sus respectivas cotizaciones dándose de alta en el plan de autónomos. ¿Queremos nuestro mundo lleno de malos? ¿No? Pues eso, que les dejo, que tengo jaleo con El Rapsoda, que mínimo voy a perder cinco horas en el monólogo anterior a las tortas”. 

Se espera que en breve haya una sentencia en firme que disguste por igual a todas las partes. Desde la adjudicatura se asegura que saldrá “en cuanto los dragones milenarios despejen la sala de plenos”.

viernes, 10 de agosto de 2012

DESPIDO POR CAUSAS ORBITALES.


¿LOS DERECHOS DE LOS COSMONAUTAS A LA DERIVA ESPACIAL?

Alfred Cachimba III es picapleitos subalterno de la Asociación Escafandras Unidas y director de la publicación casi anual “Cohetes y cuetes”.

“Que la emoción por contemplar la galaxia en pleno danzar eterno, suspendido en el vacío, no te despiste de tener un ojo puesto para que un satélite meteorológico no te lleve por delante”. Sabias palabras las que nos regaló, a cambio de hotel, sábanas y empanadillas, el veterano cosmonauta Igor Biruji en el último simposium Amiguitos de las Estrellas. Una profesión en la que se unen el terror atávico a la oscuridad, las dudas que asaltan en cada giro y la  responsabilidad al atesorar los conocimientos técnicos necesarios para mantener todos los mecanismos en funcionamiento. Pero dejemos el tema de los electricistas en trenes de la bruja para otra ocasión.

Las nuevas relaciones entre patrón y marinero han cambiado para volver a ser como antes de antes. El panorama laboral internacional ha llevado a la clase trabajadora a prescindir de tartera para el medio día, tan presente está la incertidumbre. El negocio de los paseitos espaciales no ha quedado ajeno. Su última víctima ha sido el experimentado cosmonauta Piero Paprika, neozelandés afincado en las islas Solojamón. Elegido en el casting por su desenvoltura en temas estelares, su habilidad al concer la capital del Puyo-Puyo y el desfile en traje de baño, le fue otorgada la banda de segundo astronauta de honor, además del título “Mister Sonrisa Dentríficos Cometa”.  Portando sus maletas repletas de ilusión y dos babuchas de andar por nave, la misión a bordo del transbordador Entrometido XVI iba a significar un punto de inflexión en su vida. Pero, y he aquí ese punto por el cual usted seguirá leyendo y no se irá a barrer las macetas, se le rompió la ilusión de tanto usarla.

“A mí me extrañó desde el primer momento que no me dejasen tocar nada –relata un afectado Paprika – Tras mucho insistir me permitieron limpiar el parabrisas del transbordador por dentro. Creí haber ganado su confianza cuando me dieron la responsabilidad de poner en hora el reloj de la cocina. “ El ambiente dentro del módulo, según su testimonio, se fue recrudeciendo con el paso de los minutos. “Estábamos a punto del despegue y vi a mis compañeros bien pertechados, atados a su asiento con cinturones con cinco puntos de anclaje y girando diales con la seguridad de un jubilado que lleva oyendo la misma emisora desde que hizo la comunión. Les pregunté que si debía sentarme y ellos, con sorna, me indicaron una silla de nea de un rincón. Creí que un guitarrista flamenco se nos uniría en cualquier momento y de ahí la presencia del rústico asiento, pero que va. Me vi agarrado al áspero asiento durante el despegue y a duras penas mantuve los empastes en su sitio”

El menoscabo de sus capacidades resultó patente desde el primer instante, tal como se desprende de su valiente relato. El atropello se produjo poco después. “No habíamos gastado ni la primera bombona de zutano cuando el comandante de la misión, Dimitriv Rostropiedrich, me llamó a su despacho. Allí me comunicó que mis servicios no serían necesarios y me hizo firmar mi baja y a prestarle veinte rublos. Desde ahí temí que me dejarían abandonado a mi suerte en la primera estación espacial que nos cruzáramos. Un compañero de promoción lleva en el Apeadero Espacial Interprovincial desde hace seis años. Por suerte es un manitas y ha terminado abriendo un local de arreglo de calzado. Pero a mí me sacan de reintroducir en la atmósfera toneladas de metal con el pulso de un director de orquesta y no sé hacer otra cosa.”

No alcanzo a adivinar si esta estancia le habría deparado mejor suerte o, al menos, una indemnización de más días por años en órbita. La resolución para con Paprika fue fulmintante. “Abrieron la portezuela a la altura de Barrajoz. Por suerte todavía volábamos a baja altura y aprovechando un ceda el paso en una rotonda me dejaron en el arcén. Lo más cercano que encontré fue un apartado local coronado por un corazón luminoso y, esperando hospitalidad y comprensión, me alojé por unas noches allí, a la espera de poner en orden mis pensamientos.”

Dramatización pictórica del fatal aterrizaje forzoso.

 Me encontré con Paprika en ese local al entrar a llamar por teléfono. Me conmovió su caso y he decidido guiarlo en este espinoso asunto legal contra la National Astronautic and Pirotecnical Asociation. Los derechos de estos navegantes estelares no pueden ser pisoteados. No por ellos, si no por todos esos niños que sueñan con ser astronautas futbolistas para dar patadas al balón en gravedad cero.

Me despido con una reflexión del astrofísico, filósofo y erudito Dieter Palanqueta: “Si hay más sitio en el espacio, ¿por qué tiene que estar tan pegada la escandalosa de mi vecina al cabecero de mi cama?”.  No dejen de mirar las estrellas.

lunes, 25 de junio de 2012

NUESTRO AMIGO PÉREZ: UNA RETROSPECTIVA.


LA VIDA TRAS LA FÁBULA.

Un tú a tú de María Angustias Sonajero.

Hemos acordado celebrar la entrevista en el salón principal del Grand Hotel Consí-Consá en la Costa Añíl. Rodeados de maderas nobles, mármoles y apliques de bronce nos encontramos tan fuera de lugar como una máquina de escribir en un transbordador espacial, pero la dificultad de conseguir esta reunión de carácter informal e informativa nos ha empujado a no quedar con este insigne personaje en la churrería en la que habitualmente llevamos a cabo estas interviús. Nuestro amigo de la infancia, nuestro Ratón Pérez aparece vistiendo una ligera sahariana de color crudo, pantalón de pitillo blanco y zapatos naúticos sin calcetín. Tras los saludos efusivos estoy nerviosísima por compartir un gin-tonic de alcachofa con este mito de los años mozos.

-¿Ratoncito o Ratón?
-Obduliano. (Sonríe) No quiero parecer seco, pero a estas alturas los nombres artísticos son poco relevantes.
-¿Le molesta el diminutivo?
-Todo se lo debo al personaje, admito que durante una época más tormentosa he dado alguna mala respuesta a quien de todo corazón me ha saludado por la calle, enseñándome los empastes. Desde aquí quiero pedir disculpas por ello.
-Muchos, quizás demasiados, aseguraron que se retiraba.
-No del todo (abre con habilidad un altramuz) Es verdad que me dejo ver menos, pero aún hago alguna salida. Casi siempre son favores personales, el hijo de un Gobernador del Banco de Descrédito, la hija de un fontanero veinticuatro horas, ya sabe, gente de cierta posición social y prestigio. Ya tiene uno una edad.
-No los aparenta, está usted estupendo.
-El retiro hace mucho por las ojeras, (sonríe, mientras cruza las piernas y se acomoda en el sillón)
-Todos sabemos de sus andanzas. Pero hay un capítulo en su carrera que no es muy conocido. ¿Le importa hablarnos de él?
-Dejé de olisquear envoltorios de parmesano hace mucho.
-Me  refería al tema del fisco.
-Está todo en la prensa de la época.
-Pero nunca se publicó su opinión, ¿no es cierto?
-Con el tiempo he llegado a entender las motivaciones de los inspectores, pero nunca he podido deshacerme de la sensación de haber sido un cabeza de turco.
-¿Le atacaron por su posición?
-Querían ver las cuentas de resultados por cada diente caído en el hemisferio occidental con efectos retroactivos a diez años, a una media calculada de diez machacantes por pieza. Querían saber de dónde venía la financiación.
-Usted quiso ver un contubernio organizado por nueve de cada diez dentistas.
-Nunca me declaré en esos términos.

“El retiro hace mucho por las ojeras” (Ratoncito Pérez)


-¿En qué quedó?
-Aún estoy en conversaciones con mi abogado, arreglando flecos correspondientes a años bisiestos.
-Esto le acarreó disgustos en el seno familiar.
-A posteriori he comprendido que dejé entrar los problemas del personaje en la sala de estar. Fue un error. Acusaciones de estar fuera demasiadas horas, que no había tanto niño con mellas...(deja la frase en suspenso mirando la alcachofa de su gin-tonic como una calavera hamletiana)
-La relación con su mujer acabó en el verano del ochenta.
-Fue muy civilizado. Aún nos llamamos por navidad.
-Hablando de familia, ¿qué tal sus hijos?
-Estupendos, esos sí que saben (sonríe y se le ilumina el hocico). Uno es marchante de obras de arte en San Paquito y el otro es protésico dental en Berberecho Hill. Aunque hayan seguido caminos distintos estoy muy orgulloso de ellos. 


Ratón Pérez
Foto: Francesco Due Mano Sinestra.


-¿Y qué hay de usted?
-Gracias a uno de mis hijos me he introducido en el circuito artístico y cultural, en el meollo de la gente guapa podría decirse. Comparto valiosas experiencias con un grupo ecléctico de intelectuales. Estamos luchando por la recuperación de un caladero de langostinos puma frente a la costa y tenemos en proyecto establecer una fundación de mecenazgo dirigida a escultores de ceniceros en arcilla.
-Es bueno estar ocupado.
-Desde luego, siempre tengo algún proyecto entre las orejas.
-Sus memorias están próximas a ver la luz.
-Me las pidió un amigo editor. Ya me ve, he terminado poniendo mis experiencias en cuartos ajenos en negro sobre blanco.
-¿Puede hacernos un adelanto?
-No todo era recoger dientes. Fueron años de desenfreno que me han hecho tal como soy.
-Un deseo para el futuro.
-Fraternidad.
-El último libro que ha leído.
-“Disquisiciones celestiales, follones terrenales” de Prístino Carretilla.
-Una emoción a evitar.
-El resquemor.

Con estas palabras nos quedamos. Observamos el cariño por el personaje que acarrea esta figura fundamental en la mitología urbana. El camarero corre a enseñarle sus piezas dentales frontales, asegurando que por el colmillo izquierdo de su niñez recibió seís pesetas, fundiéndose en un posterior abrazo delante de la vidriera formada por las botellas de anís.

viernes, 13 de enero de 2012

MONTAÑEROS.

COMPROMISO SOCIAL EN LAS ALTAS CUMBRES.

Fundido desde negro. Varias perspectivas de montañas nevadas. Observamos afilados riscos que nos recuerdan la próxima visita al dentista.

Voz en off.

- Estos parajes pueden parecer un bruto esbozo de la nada en su significado más absoluto, un entorno tan hostil como pudieran serlo profundos manglares o salas de espera de oficinas de correos. Pero a fuerza de observar con prismáticos la nevada realidad, sin tentadoras ventanas encendidas que puedan distraer el ojo voyeur, constatamos como este entorno esta lleno de vida. Bienvenidos a Montañeros. Hoy, el Klimajara.



Nuestro reportero luce trenca color salmón y peluquín a juego.

- Tradicionalmente este ha sido un lugar tranquilo, alejado de los tumultos humanos, donde raras especies animales han venido haciendo lo que tradicionalmente vienen haciendo raras especies animales, como triscar, aparearse o negociar con Letras del Tesoro a bajo interés. Pero el ritmo de los tiempos ha cogido a los escasos habitantes del lugar con el paso cambiado.

Paseantes con pintas sospechosas se carcajean a mandíbula batiente mirando a cámara y hacen palillos con los dedos con total desvergüenza. En otro corte una motocicleta atraviesa zumbando y se pierde tras un risco con el escape petardeando.

- El ansia por descubrir mundo y los puentes festivos largos han desplazado a una serie de individuos de escasa catadura moral a estas tierras elevadas. Hay tenemos uno de los vecinos originales de la zona, vamos a preguntarle cosas como si no existiera un mañana. ¡Buenos días caballero!

Un señor de gran profusidad capilar, vamos, cubierto de pelo por donde no debería, aparece en la puerta de una cueva. Que no es puerta, pero como aquí somos de ciudad no nos sabemos las partes de las cuevas.

- Buenos días, ¿qué son ustedes, de la tele?
- De la tele escrita por internet, sí señor.
- Cosas más raras tiene la capital.
- ¿Qué tal por la cordillera?
- Pues ya ve usted, esto siempre ha sido un sitio tranquilo y ahora, mire usted, por aquí ya pasea cualquiera.
- ¿Y esto a qué es debido?
- Pues no lo sé, porque como vivo solo me monto en la cabeza teorías muy peregrinas que lo mismo le digo a usted que han bajado de platillos y usted me lo saca por la tele y me llaman de loco. Pero supongo que llegarán en autocares.
- ¿Qué hay por aquí que los pueda atraer?
- Un momento.

Se desplaza el plano. Aparecen unos aguerridos montañeros pertrechados de chaquetones inflados, piolets, pickups giradiscos y gaseosas.

- ¡Pues no sueltes la cuerda azul y cuidado que llueven piedras!

Suena una voz en un recodo de un tipo que no vemos y ni falta que hace.

- Lo que tengas que decir despacito, que pronto me enfurruño y agarro el canasto de las chuflas.

- Ya ve usted, todo el día así, que uno ni duerme, ni descansa ni ganas que le falten.
- ¿A qué se dedica usted?
- Pues yo soy hombre de las nieves desde que mi padre lo dejó porque estaba harto. Me quedé con el puesto y ya ve, claro, que ahora no hay misterio ni nada.

Pasan por detrás del entrevistado los malencarados alpinistas haciendo muecas a cámara y riendo como colegiales. Esto es lo que se había visto al principio del reportaje y volvemos a pasar, porque la mueca de mono del tercer montañero es meritoria.

- ¿Es cierto que usted se encarga de la vigilancia del lugar?
- Hombre, yo cierro los grifos por la noche y reviso el candado de la entrada si me levanto de madrugada. De ahí a vigilar...pero vamos, que sí.
- ¿Qué opina entonces de la situación?
- Que tino tienen preguntando ustedes los de la tele, se notan los estudios y las enseñanzas recibidas. Pues me parece fatal, porque yo ya también he llegado a mayor y entre la ciática, la próstata y los contubernios judeomasónicos me viene todo pues tirando a malamente.
- ¿Podemos entrar a su cueva?
- ¡Amos, claro!

La cámara tarda un tanto en acostumbrarse a la luz interior. Dos plafones en el techo, paredes melocotón, un aparador con vajilla y figuras de arlequines meditabundos. Un sofá con funda a cuadros rojos y negro y brazos en azul bajo un cuadro de caballos al galope bajo la luna. Sobre la mesa de cristal y latón un periódico deportivo.

- Pues está muy bien esto hombre.
- Sobre todo aquí es donde hago vida. Más adentro cae a plomo una gruta de unos cien metros de profundidad y claro, para guardar trastos está bien, pero no entro mucho no vaya a ser que me caiga.
- ¿Nos enseña su nevera?

Un refrigerador pequeño que comunica con el exterior. Ahora vemos pasar al jovenzuelo del ciclomotor, que es la imagen que nos faltaba y usted ya sabe que esto se va acabando.

- ¿Se quedan ustedes a comer?
- Ya nos gustaría, otro día...
- Hombre, que las alimañas de la nevera son para mí, que para ustedes le arreglo unos macarrones con carámbanos o algo.
- Que nos tenemos que ir.
- Pues nada, esta es mi casa. Si van a venir otro día avisen y me pongo algo encima.
- Gracias por ponerse la cartulina negra en sus posesiones.
- No son ustedes los primeros reporteros en subir.
- Buenos días y suerte.
- Adiós majos.

Sótano 71 producciones con botas de pincho 1969.

viernes, 19 de agosto de 2011

PUNTO, SET Y BOCHORNO.

VERGÜENZA PROPIA Y AJENA EN TIERRA BATIDA.

Gabriel Gabrieli, desde el aparcamiento de las instalaciones deportivas porque ha aparcado junto a una farola y la puerta no le abre.

Un simple incidente en la segunda pista de reserva del Pabellón Circuito Tenístico Nuestra Señora del Fieltro Amarillo ha saltado a los medios especializados en el meneo deportivo. Estos alegres muchachos, capaces de armar un especial informativo con el último recorte de bigote del lateral derecho del Sporting Club Paraguas de Cherburgo, han magnificado un mero berrinche de tintes infantiloides hasta convertirlo en noticiable. Una vergüenza para el mundo de la impresión sobre papel de prensa. Pero el tema de esta semana para Sótano 71, su medio de cabecera, era este o una rebelión de termómetros públicos que se niegan a marcar la temperatura correcta. Y al dibujante de guardia no le salen bien los termómetros, así que al lío.

Se disputaba el prestigiosísmo torneo Open de Tenis de Manchuria, un campeonato bianual con grandes premios en metálico y también en pringue: morcillas, chorizos y una cesta especial de veinte tarrinas de dos especialidades de paté ligeramente distintas. Con el ojo avizor del jefe de pista saltan al albero sendos tenistas vestidos de blanco y grana para raquetear seis pelotas seis de la prestigiosa Recauchutadora Primos de Pórrez. Se investiga la red, los pantalones cortos con cierta mesura y el contenido en sales minerales de las botellas de rehidratación. Efectuados los pertinentes calentamientos y saludos al tendido, se produce el desconcertante desencadentante de esta pseudonoticia: la puesta de pies en polvorosa por parte del jugador greco-polska Gustavo Adolfo Boris Becker.

El descanso sobrevenido es amenizado por el organista del terreno de juego que interpreta primorosas piezas de marcado carácter lounge mezcladas con grandes homenajes a la zarzuela de mariscos. Una patrulla especial de recogepelotas es enviada a las interioridades de los vestuarios mixtos en busca y captura del prófugo en rebeldía. Minutos más tarde es encontrado sumergido en la canasta de los calcetines usados ante el asco generalizado. Rascado con paleta del siete y safulman diluido en aguarrás, es peinado a raya y preguntado por el motivo de su desplante. Sus razones son las siguientes: “Un señor de Onuba me la tiene más que jurada, y cada vez que salto al campo en un partido televisado se pone a gritarme en el salón de casa con unos improperios, unas salidas de tono y un desprecio que...que yo no puedo mire usted” Respetamos las pausas dramáticas así como no respetamos lo pusilánime de este muchacho de una edad cierta.

El tenista pretende pasar desapercibido bajo una trenca de tergal en el pasado Torneo Conde de la Chinchilla. Daguerrotipo de archivo de Pintamonas Features Ltd.

Desplazados los compañeros con el carnet de prensa en la cinta del sombrero al domicilio del citado alborotador, este es encontrado repatingado en un sillón de orejas ataviado con equipación oficial de las pasadas Olipiadas de Salón Munchaussen 1967 y discutiendo con el selector de canales de su aparato receptor con voz baja y cavernosa. El variopinto tipo ha llamado poderosamente la atención de programadores televisivos, ávidos de nuevos elementos que prender en la pira catódica y pretenden pasearlos por los platós de las Televisiones Panatlánticas Asociadas haciendo uso de su latiguillo “Es que eres tonto, tira fuerte y a la esquina”, y otras perlas de sabiduría de un tipo que no tiene pinta de haber cogido una raqueta siquiera para colar los tallarines.

La reacción del Comité de Señores con Traje que Mandan Sobre los Deportistas con Calzón Corto y Sudores en las Sienes ( la anterior CORRETÚ desmantelada por unos asuntillos de impuestos dilatados que sería para explicarlo con tranquilidad y un café irlandés por delante ) se han mostrado muy enfadados por la repercusión del tipo medio de telespectador dedicado al sempiterno uso del insulto y la descalificación ajena. Para llamar la atención por tal afrenta han convocado una concentración de brazos cruzados en las escalinatas de la Piscina Municipal Pietro Calamari Marqués de la Zambullida. Se barajan otras acciones relativas a la celebración de la próxima Revuelta a Bicicleta a la Unión Troviética, aunque en estos momentos los chicos de la serpiente multicolor están en una etapa de montaña sin cobertura telefónica y no se sabe al cierre de la edición qué diantres opinan del asunto.

lunes, 28 de marzo de 2011

¡DIANTRES, PUEDE LLEGAR USTED A SER LA MAR DE PINTORESCO!

PROGRAMA DOCUMENTAL CON UNA DURACIÓN MAYOR QUE SU TÍTULO.

Por motivos achacables a la desidia de la cúpula directiva de esta imitación de cadena televisiva, nos vemos obligados a establecer nuestro plató en el recibidor de dos metros cuadrados cedido bajo coacción por el insigne presentador e iluminarnos con la luz del descansillo.

Digna entradilla de los tiempos de la tele a dos bandas.

El presentador tuerce su pescuezo como un poseído hablando con un vecino.

- Mira tú que plan, que no puede dar un paso uno sin tropezarse con un cable. Si mi mujer no me hubiera dejado por el vendedor de quesos del futuro que se le apareció en mitad de la cocina volvía dejarme...¿Nos ha dado ya el aire?...Disculpen y buenas noches. Otro espacio de interés humano patrocinado por Transnacional de Ferreterías Pilonguez, copiamos llave sin que se entere nadie. Hemos desplazado nuestro motocarro seis hasta un paraje totalmente abierto y con muchas posibilidades. Allí se encuentra nuestro compañero y sin embargo desconocido enviado especial. Buenas noches.
- Buenos días en este hemisferio. ¿A que no adivinas con qué insigne figura nos encontramos?

- ...ya se lo dije a la de abajo, que si se ofrecía a limpiar, a los rodapiés había que darle de vez en cuando...

- No compañeros, estamos con el casi Premio Doble de Juntaletras y Mister Chaqué Mojado en TorreMagdalena 87 Alexitimio Resquemor, que nos ha concedido unos minutos de su atareada vida para compartir con nosotros. ¿No es así?
- No exactamente pero no podemos perdernos en vericuetos, bastante tengo ya encima.
- ¿Qué le ha sucedido exactamente?
- Una vergüenza sonrojante joven, una afrenta tal que si no fuera yo un señor dedicado a mojar la pluma en tinta y ciscarme en el mundo encerrado en una salita iba a dar voces hasta deshilacharme los calcetines de la misma rabia.
- Este medio le ofrece una cuota de pantalla ridícula para que enseñe las vergüenzas. Todo se relaciona con un premio, ¿no es así?
- Mal día en el que presenté a concurso oposición mi novela pastoril “Las cabras no triscan en las aceras” al EnésimoNono Open de Escritura Recreativa Peña la Gallina Clueca. ¡Creí que era un certamen de probada rectitud moral!
- ¿Y qué ocurrió?
- Pues que gané para mi desdicha.
- Esta historia lo tiene todo, concursos, premios, malestar intestinal del alma...
- Hemos venido a hablar de mi contubernio.
- Usted sabrá disculpar mi atrevimiento como joven castor periodista. ¿En qué consistía el premio?
- En un desierto caballero, en este el que estamos precisamente.
- Es comprensible el estupor entre nuestros compañeros en plató.

Lo que se ha venido llamando plató. El presentador discute por el portero automático.

- Si tiene usted que dejar publicidad lo hace en la cestita del portal...que no, que no le abro...que luego usted no vaya a ser un criminal sanguinario o un cobrador.

- Exacto compañeros, yo mismo estoy aquí no dando crédito. Vemos a mis espaldas el ancho desierto desértico del Agobio, que si mal no leo en mis notas tiene unas dimensiones como grandísimas, como para perderse dentro.
- Asín es. Por un error de la linotipista en las bases del concurso se saltaron una línea. Les leo de memoria. “El premio será quedarse...con un desierto, decisión esta impepinable en toda la galaxia y alrededores tras el fallo gordo del jurado”. Y ahí lo tiene usted, todo esto, hasta donde alcanza la vista, es de servidor.
- ¿Pero no es motivo de alegría?
- ¿Usted sabe el agobio de decorar todo esto? Detrás suya he colocado un aparador, una entradita, una alfombrilla y un paragüero.
- Correcto, de latón con una escena de cacería de zorro. Todos los elementos están algo juntitos para tener tanto espacio ¿no?
- No puedo organizar una propiedad tan grande, ¡sufro horror vacui!
- Un cuñado mío sufría de algo parecido, síndrome de Stendhal. El se lo quitó con una pomada.
- Yo soy de espacios recogidos, ¿sabe? En la pensión donde vivo lo tengo todo en una esquina, dice la patrona que parezco un gato con querencia a las esquinas. Yo aquí me pierdo. Además, que desde el jueves que me mudé han aparecido tres tuaregs vendiéndome linea de teléfono fijo y un barbudo preguntándome por un oásis. Esto es un no parar.
- Creo que desde el plató hacen una pregunta, ¿es así compañero?

- ¿Te importa quedarte ahí fuera y darle al interruptor de la luz cuando se apague? Es que salta el automático y así no vamos a grabar nada.

La esterilla es más para indicarle la entrada que para otra cosa.


- Claro, yo transmito tu pregunta porque el no tiene filirbulillo auricular. ¿Ha pensado en demandar a la organización del concurso?
- ¡Son unos taimados truhanes! En cuestión de horas desmontaron la peña vecinal. Se han llevado las sillas de plástico, el grifo de cerveza...¡incluso el juego de la rana!
- Nos quedamos sin tiempo y va a pasar el camello de las diez a remolcar la unidad motocarro móvil. Una última pregunta, ¿no puede ser por un casual que encuentre petróleo en estas tierras? Se podría usted forrar los higadillos de platino.
- Tierra, y debajo, más tierra. Que si quiere usted llevarse un puñado para plantar geranios, ni para eso sirve. Ahora tengo que empadronarme, dar de alta la luz...vamos, un disgusto total.
- Despedimos agitando la manita. Agite usted conmigo. Y devolvemos la conexión tirando del cable para ver si salta el muelle y se recoge a los estudios centrales.

- Hoy que tengo reflujo pancreático niña. No quiero platos finos, vengo del trabajo y no me apetece pato chino, a ver si me aliñas un gazpacho con su ajo y su pepino.

Cochifrito con cerezas y otras hierbas. Sótano 71 TV MCMVLXIIÑASDF

sábado, 29 de enero de 2011

VERSIONES, HOMENAJES Y COPIAS EN VIDEO.

MATERIAS DE TOTAL DESINTERÉS BAJO UNA LUPA DE CRISTAL GORDO.

Quizás estén al tanto de las dudosas técnicas comerciales de ciertas productoras y empaquetadoras cinematográficas a la hora de sacar su porción de tarta copiando con descaro, descoco y con ausencia de disimulo el celuloide del prójimo. Pero no mencionaremos aquí su nombre, lo haremos en la siguiente frase. The Vejestorium Films, celebérrima empresa culturoide Turco-Copiota, que con desenfado y escasez de fondos derrama sobre nuestras pantallas producciones fusiladas, en ocasiones con el único cambio de una vocal en el título de la misma. Maestros artesanos de la fotocopia de ideas ajenas, ya de por sí carentes de interés en el peor de los casos. Y en el mejor, ocurrencias desafortunadas.

¡Pero alto!, no queremos hordas furibundas de espectadores con mandos a distancia en llamas dirigiéndose al castillo del mal. En primer lugar porque tienen su productora en un coqueto dúplex. Los creadores de títulos tan poco celebrados como “Iba para Tenerife y acabé de matarife” o su secuela “Matarife de Triana 2: Copla Mortal” no han sido los primeros en llevar a cabo esta dedeznable práctica. Ni los segundos. En los principios de la cinematografía los mismísimos Hermanos Plumier ya fueron expertos en la apropiación indebida de filminas ajenas.

1905. En las carpas del circo Hermanos Molleti se proyecta el fin pionero “A los obreros ya les toca salir de la fábrica” ( Les Operaries et le sortie pour le fabriqué ). Una superproducción con la aparición estelar de Sir Lawrence Polipiel interpretando a Hombre con gorra 6. Recaudó cuarenta chelines de la época, lo que animó a Hernándes y Fernándes Plumier a filmar su desconocido carrete “Obreros dentro de la fábrica”. Plano secuencia de cuarenta minutos en el que destaca un señor pelirrojo que procede a fumar un cigarrito, durante seis minutos, en la primera ventana del segundo piso, si mira usted desde la izquierda.

Fotograma recortado del original con tijera de punta redonda. Le indicamos el fulano pelirrojo. Aunque lleva gorra, deben creernos, ¿ o les mentiríamos a ustedes a estas alturas?
Animados por los relativos beneficios debido al bajo coste, continuaron con títulos como “Mozo recoge el equipaje en el andén”  o “En cuanto quite el pie de la manguera tendremos jocosos resultados acuáticos”. Posteriormente y dado el revuelo formado por la onírica filmografía de George Milú montaron en dos tardes “Viaje de la Luna a la Tierra” ( Voyage dans la Luné oui ici, 1907 o aproximaciones ), donde el astro visita a unos parientes en Ponferradiña la Real y acaba con un corcho de chimpán en el ojo, como pretendido y fallido símbolo del lado oculto de las relaciones humanas y el peligro de emborracharse como un pelícano con tres días libres por delante. Nunca recibieron su merecido merecido. Abandonaron el cine para copiar la patente de las máquinas de tostar maíz, viéndola como verdadero motor de los dineros de los espectáculos filmográfico venidero.

Lo dijo mejor el sin par pintor Nicassio: “Es que es muy difícil inventar. Yo salgo mucho, me fijo bastante en las cosas y cuando me pongo a pintorrear no me acuerdo demasiado bien si estoy inventando o me estoy acordando de lo que he visto”. Quizás la autoría de la frase no fuera suya, si no del flamenco Remblón o del megalítico Miguel Ángelo Picapiedra. Por si las dudas quédesela usted y si le preguntan diga que lo leyó aquí.

Un reportaje de Edelmiro Cuartilla, escrito a mano en libreta reciclada y mecanografiado posteriormente por linotipistas sólo para sus ojos y los del señor que está leyendo sobre su hombro.

domingo, 4 de julio de 2010

¡MÍRESE! PERO SI ES USTED PINTORESCO A LA PAR QUE IDIOSINCRÁSICO.

OTRA ENTREGA DEL PROGRAMA APETECIBLE QUE MUTA DE NOMBRE PERO NO DE FORMATO.


Paneles de contrachapado, cortinas de cretona y una mesita muy cuca con un cenicero en llamas. El presentador con piernas cruzadas muestra al respetable las ligas de los calcetines, que según su agente son la última moda entre los enviados especiales al Congo Belga.

- Bienvenidos una madrugada más a este programa de entrevistas totalmente prescindibles que usted visiona entre cabezadas para sentirse más inteligente que el chico de los recados de su oficina, que resulta tener una titulación en sistemas macrobióticos submarinos y está cambiando latas de Pichiflús en la máquina del pasillo, y le daría a usted una paliza dialéctica de temblarle el epigastrio. Esta noche tardía y etérea en especial para ustedes desde el estudio 6 de Maceta del Duque un invitado que no necesita presentación, ya que ustedes no lo conocen y sería inútil gastar saliva. Buenas noches.
- Buenas noches al público en general y a los teleimpertinentes en especial. Muy distinguido de estar en este programa de exigua audiencia.
- Aunque como digo ustedes no conocen a este tipo, ¿le importa que lo coloque bajo tal calificativo?
- Por ahora está bien...pero a lo mejor mañana...
- No nos adelantemos a los propios acontecimientos venideros. A este tipo le ha pasado algo especial, ¿es cierto o hemos tirado otra vez de un familiar del equipo para ocupar la poltrona?
- Pues un poquito de las dos cosas. Me encuentro en estos tiempos de cambio en difícil tesitura. Un cargo sobrevenido que me aprieta las responsabilidades así por los laterales, hasta señal me está haciendo, mire mire...
- ¿Cuándo empieza este cambio en su vida?
- Buscaba yo ayer noche un puesto de patatas asadas a la remanguillé muy cerca de mi barrio cuando recibí el aviso.
- ¿Quién se lo comunica?
- Mi tía Euduviges, una señora así con un chandal de tactel que siempre anda con una cesta de mimbre y una botella de Gasosa La Primorosa, buscando un economato donde depositar los cascos.
- ¡Pero eso era una estupenda idea que hoy no se practica por considerarse demodé!
- Y lo que les gusta a ustedes la expresioncita de marras...en fin, se me acerca de manera sorpresiva, plantándome sonoros besos en la frente...
- ¿Cómo sonaban?
- Así “chuick chuick”

El público, visiblemente emocionado, contempla la escenas en bocadillos nebulosos sobre sus cabezas.

- ¿Y qué le dice? Perdone, yo estoy al tanto y es una historia que debe conocer ese señor en su casa que ahora se despega la goma del calzón de franela.
- Me dice sin consentimiento previo que me han nombrado heredero a la corona.
- ¿A la de aquí?
- Sí señor, por lo visto algún asunto de árboles geneantológicos traspapelados, entiéndalo, yo iba buscando una patata asada, mi tía habla gesticulando muchísmo y marea...supuse que me pondrían al tanto en su momento.

El público, ensimismado en su propio sentimiento patriotero enarbola banderas que habían traído de casa por si acaso se presentaba la oportunidad.

- Se encuentra usted entonces en una buena posición en el Campeonato Nacional para Rey, ¿qué supone para usted?
- Pues un mareo oiga. Ya me estuve informando en la pescadería del mercado y por lo visto el regente tiene que poner de su bolsillo para comprar submarinos terrestres, arcos monumentales, armarios con altillo para palacio...vamos, que todo son gastos.
- Pero aún así tendrá usted ocasión de conocer a influyentes hombres de estado, cenar ballenato relleno en fiestas de pijama en Monico...
- ¡Con lo que yo los he criticado cuando era pobre! Que aún lo soy, pero ya sabiendo lo que me espera he dejado el envío de anónimos a palacio y he puesto mi carnet del Club de Furibundos Masones de mi barrio a disposición del ujier de la organización. Bueno, para no faltar a la verdad, no estaba y se lo dejé a su señora, una mujer muy discreta.
- Pero después de todo que usted aparezca aquí con un manto de armiño, una corona de cartón y una pata de una silla flamenca a modo de cetro denota las ganas que le tiene al cargo.
- Hombre, mi padre de toda la vida filatélico, con una gran colección de dos sellos de avutardas de la Conchinchina y que ahora el careto de su primogénito aparezca en sobres y tarjetas postales, pues mire, le habría hecho mucha ilusión si no hubiera abandonado el vício filatélico y colombofílico.
- Bueno, tenga en cuenta que el telégrafo electrónico ha sustituido mucho al correo pony express tradicional...
- Pues me da usted un disgusto.
- Despedimos este espacio animándoles a que sigan dormidos y no apaguen el televisor. Podrán asistir en duermevela a otro interesante espacio de quiromancia en canoa. Su futura majestad saluda a los fieles vasallos y mientras sale a hombro dejándose atrás la corona de cartón con papel charol nos despedimos emplazándolos a una futura e incierta entrega de este, su soporífero espacio. Muchas noches y buenas gracias.

Una producción de Sótano 71 con la colaboración de Telesféricos A Pedales Futierrez y Mesitas de Noche Andurriales e hijos.

viernes, 19 de marzo de 2010

DERECHOS PLANTÍGRADOS.

CONTUBERNIO AEREO AIREA FLAGRANTE DISCRIMINACIÓN.

Aeropuerto Intercomarcal Comandante Palíndromo. Dos pistas, dos ambientes. Jueves día del ejecutivo estresado, copa gratis. Asistolia, ( Antigua República muy Dependiente de la Baja Bajonia ). 12:36 de la tarde. Es el tipo de descripción innecesaria que se hacen en las películas de soldados enfadados y las cotillas de mercería.

Es requerida la presencia del Preboste de la Seguridad del Aeropuerto, que controla los accesos al mismo y los accesos de furia por parte de los damnificados por las diferencias entre el reloj de pulsera del piloto y los viajeros a la espera mientras el aparato aerosustentado no despegue dos palmos del suelo; una vez ahí asegura que la cosa no va con él. Este se persona, visiblemente contrariado, ante la incidencia en el arco gótico de seguridad. Allí dos viajeros han sido retenidos, impidiéndoles hacer el doble combo al conectar con un vuelo a Sant Jaume del Maastrich que tenían pendiente. Estos no dudan en hacer uso de su derecho de protesta, aportando para ello la correspondiente carta del monopily para salir de la cárcel sin pagar, aunque sin recoger las doscientasmil piastras al pasar por salida. Esto no pasaría de ser uno de esos divertimentos que acaecen con frecuencia en esos lugares de paso de almas descarriadas que vienen a resultar los aeropuertos y otros centros de tránsitos como paradas de autobús y colas de la peluquería. Pero se ha vulnerado un derecho fundamental en esta ocasión, amigo y amiga bien informado. Uno de los viajeros damnificados era un ejemplar de oso de medidas reglamentarias y pelaje a juego. Las autoridades le impiden viajar por su condición intrínseca, argumentando razones de seguridad en vuelo, falta de asientos de doble ancho y la posibilidad de que en mitad del vuelo el oso haga efecto velcro en el pasillo central, el carrito de viandas no pueda pasar y aguante usted a la cola del avión, que son los que menos pagan y más piden, piando cual polluelos en el nido con el progenitor en un atasco aviar.

Pero quizás necesiten algunos datos más para hacerse un croquis de situación. Primero: los croquis son resúmenes y no nada de picotear. Centrados en el asunto, el tal oso no es otro que Jean Gaspar, conocido en los círculos artísticos de medio globo, justo donde no cubre, por su obra claramente impresionista. Adscrito a la escuela de Flan Beckenbaüer, tapicero y paisajista donde los hubiere, ha expuesto parte de su dilatada obra en el Carmení Hol, el Museo del Arte Tirando a Raro y el Café de Señoras Asiáticas De Baja Estatura ( antiguo Café Chinitas ) con dispar acogida de crítica y público. Mientras este último admira en la obra del insigne plantígrado su trazo fuerte y decidido, la exploración de los matices de color ( véase su serie “Treinta y Dos Lienzos sobre Un Timbre en Amberes” ) y lo bien rematado que le quedan los marcos, algún crítico que no sabría coger un pincel sin mancharse ha escrito sobre él “No pinta, ofende”. Pero no siempre fue un autor respetado, durante su juventud Jean Gaspar fue conocido como “Bautista, el oso motorista” durante su periplo con el circo Pruso de los Hermanos Calamidad-Minipimer. Esos viajes le dotaron del bagaje suficiente como para ejercer de columnista avezado y crítico cinéfilo en la extinta Cajeros del Cinema al abandonar la actividad circense. Emigró a Nueva Gales del Oeste, por error, para asentarse definitivamente en Venancia. Actualmente última su colección “Setecientas instantáneas de una bicicleta vista de frente”, siendo ese el motivo de su asistencia a la TrigésimoVeinteava Muestra de Artistas de Pincel Finito a celebrar en Sant Jaume del Maastrich, siempre que no se quedaran sin mesa, porque no habían reservado.


Eran buenos tiempos...para las taquillas del chiringuito de los hermanos circenses.

Pese a ser un oso él puede explicar su propia zozobra existencial: “Los caducos ojos de estos alienados han visto mi condición animal y han optado por no seguir pensando” Según su representante, amigo, vecino y acoplado, presente en el momento de los hechos, “tiene el pasaporte en regla y las vacunas puestas todas en el lomo, que usted puede verlas”. Las autoridades aeroportuarias, vista la falta de tacto, han seguido tirando el dado para sacar más excusas, “que usted asusta al pasaje, su peso puede puede escorar el avión, no va a juego con los asientos, y seguro que tiene pulgas como melones de grandes”. Sus compañeros de generación intelectual han firmado un manifiesto de apoyo a los derechos de los osos. Grandes figuras como Marcial Fisgón, Emile de Carbonilla o Francis Panceta abogan por el respeto a las libertades individuales de los citados bicharracos, preguntándose en arial catorce negrita subrayada “si les quitan los derechos a los osos, ¿quiénes serán los siguientes? ¿dramaturgos lemures?¿cineastas topo?¿misántropos con bigote?”

Servidor sólo les deja un dato para su reflexión. No es raro ver señores con la espalda peluda que gozan de todos sus derechos, nómina domiciliada, plaza de párking y tdté a pilas. Sin ir más lejos servidor vió uno de esos en una sauna turca y los allí presentes no se escandalizaban.Pero lo ví desde la calle, yo a sitios de eso no entro...


Informó, opinó y les dejó deberes de pensar Bob Exponga, galerista amigo de los niños.

domingo, 20 de septiembre de 2009

EL CRIMEN NO COMPENSA, HIJO.

MALEANTE DE IDEOLOGÍAS INFECCIOSAS PASARÁ UN TIEMPO A LA SOMBRA.

La senda del crimen se ha acabado para ti, Jhonny Alpargatonni. Tus días de correrías, tu vida disoluta rodeada de mujeres fatales, de dinero ganado de manera impune se han acabado. Ahí vemos al terrible criminal escoltado por nuestros muchachos de los Servicios de Recogida de Terribles Pillos. Has sido escurridizo Alpargatonni, pero nadie puede huir eternamente del largo brazo de la ley...salvo si eres una rara especie de humano con branquias y huyes bajo el mar...por fortuna no suele darse el caso.

Tu carrera criminal empezó en la Escuela Infantil Happy Happy Bunny decidiste copiar la tarea de "recorta, pinta y colorea" de tu compañero de pupitre. Tu mala acción te abrió los ojos ante un camino de rápido de ganancias carentes de esfuerzo. Tus padres debieron decirte que copiando no aprendes. Poco tiempo transcurrió desde copiar los deberes al atraco del Enésimo Banco Nacional. Concretamente ocho minutos. Tú y tus esbirros emprendisteis veloz huida a bordo de patinete propulsado a pata. Después tuvisteis la desfachatez de gastar lo conseguido en el robo en la Feliz Casa de la Piruleta del honrado comerciante y vecino Walter Gusiluz, para después robarle lo cobrado en la compra. Ya no erais niños, erais una especie de gangsters bajitos con orejas de soplillo y zapatos de la talla veintiséis.

Pronto vino tu primer revés. La lucha con la familia Sobao Passiegui por el control del columpio del barrio dejó a unos pocos heridos y a varios castigados sin salir por ambos bandos. Una serie de crímenes cometidos en esos días te dejó claro que podías hacer el trabajo solo y sin repartir las ganancias. Desapareció un tren de mercancías cargado hasta las bisagras de billetes a estrenar y dijiste no saber nada, pese a encontrarse la locomotora en tu cuarto junto al cubo de los juguetes. Aprovechándote de tu tierna edad emprendiste la huida colándote entre las piernas de los agentes, a los que obligaste a efectuar unos trotes cochineros en pos de atraparte y acabaste con un buen cachete en el trasero, lástima que no te pillara de lleno.

Herido en el culete y en el orgullo buscaste refugio en casa de una antigua amante, Linda Fattalle, antigua compañera de párvulos. Le hiciste daño muchacho, volver a verte fue duro y cuando creyó tenerte de nuevo, una mañana gris y etérea la dejaste sola, llorando y con el pañal hasta arriba. No, no tienes escrúpulos Jhonny. Durante tu fuga derrochaste una fortuna, entablaste malas amistades, te codeaste con la más baja calaña y te hurgaste la nariz. Tu madre debió advertirte de las malas compañías, esas que te dejaron más seco que un bacalao. Volviste con tu metro de altura, tu raya en el pelo y tu bigote de pega a la ciudad que te vio nacer. Tus antiguos compinches habían desaparecido del Jardín de Infancia. Nadie parecía conocerte...quizás por el bigote de pega, quizás porque no los trataste bien, Jhonny. Trabajaste para otros, ya no tenías banda. Sisabas tebeos, metías mano en la cesta de la colecta parroquial y quién sabe qué otros atroces crímenes cometiste, sabandija. Cada noche bajo las estrellas soñabas en secreto ser astronauta espadachín, tu verdadero anhelo.

Tomabas una malteada doble cuando el comisario Dick Cerrojem te tocó en el hombro. Miraste a ese hombre de ley que te había perseguido durante dos días. Tu soberbia te llevó a invitarle a una ronda de batidos. Sin bigote, con el esquijama arrugado y con los mofletes sucios saliste a la calle mientras nuestros chicos de la policía no iban a dejar que te volvieras a colar entre sus piernas.

En este momento el coche patrulla arranca y el sonido de la sirena se confunde con tu fingido llanto infantil. No cara mojada, tus lágrimas no te salvarán de pasar una buena temporadita en tu cuarto. Pero algo peor te espera Jhonny. Verás cuando venga tu padre.



Los Casos de la Brigada Infantil volverán otra semana más. Eso sí, la semana en cuestión no sabríamos decirle cual será. Ya nos conocen, vamos a salto de mata.

viernes, 24 de julio de 2009

¡DIANTRES, RESULTA USTED MUY PINTORESCO!

ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD, CONCRETAMENTE A DOS ATMÓSFERAS.

Sótano 71. Reutilizando imágenes antiguas con la esperanza de que no se note desde 1984.
Sintonía de cabecera: Órganos Eclesiásticos Herederos de Mari Loli.


- Bienvenidos sean a este espacio de gran interés humano, en concreto un dos por ciento Tae. Recorremos la península, islas Columbretes incluidas, para traerles lo más granado del variopinto panorama humano mamífero de este, su país y cada día el de más gente. Conectamos con nuestros compañeros destacados, cámara al sobaco, en casa de nuestro protagonista de hoy. Buenas tardes Popeyo Spinachi.
- Buenos mediodías en directo desde la recoleta localidad de Cenutrios del Páramo, atentos con los ojos vueltos a la actualidad de perfil social. Como reporteros intrépidos nos encontramos en la vivienda de nuestro entrevistado, dejándonos las rodillas con los muebles del salón y la dignidad con el frotar lujurioso en las canillas del perro de la familia. ¿No es así señor Julito Pelambreras?
- Así será, pero quiero advertir antes de todo lo posterior a usted, al cámara y a todos los espectapacientes de este programa que conozco su trayectoria en internet y que, atienda que vienen mayúsculas ¡NO VOY A TOLERAR QUE USEN MI PROBLEMA COMO OBJETO DE MOFA, BEFA, ESCArnio y profiteroles, ¿queda claro?

Cámara 7.Ovación cerrada por reformas del público.


- Ha tirado usted de mayúsculas y al final se ha desinflado.
- Porque soy de arrancar fuerte pero a medio parlamento me desinflo. Pero que consten mis palabras en las ondas hertzianas.
- Sufre desde hace unas fechas indeterminadas un problema que le rasca las meninges y le estrecha las criadillas, un miedo atroz y una existencia atribulada.
- Asín es caballero. Un problema que me tiene en un sinvivir.
- Perdonen al entrevistado, quizás los nervios le impiden hablar con corrección. Usted tiene un poblema, a ver si se va a saltar las normas linguísticas televisivas.
- ¿Ve, ya estamos? No han hecho nada más que llegar, almorzar dos veces y corregirme. No caballero, tengo un problema, una vicisitud, un escollo.
- Compañeros de estudios centrales, no entiendo a este señor.

Plató. El presentador rebaña unas natillas. Mira a cámara.

- Déjalo que diga lo que quiera, no lo corrijas si se equivoca, allá él.
- Hala, suelte por esa boquita.
- Estoy diagnosticado como enfermo de Rotondofobia, una extraño miedo que sufren una persona de cada sistema solar, y a mí que me ha tocado. Y claro, los señores listos de los Fomentos y las Recontratas sabiendo de mi problema han tenido a bien hacerme la cusqui, la puñeta ya me entiende.
- No, ni jota, ¿qué dice que le duele por las mañanas?
- Las vacaciones en la tele se notan ¿eh?
- Vaya que se notan, trabaja uno más ancho que largo.
- Caballero, tengo miedo a las rotondas.


Colección "Males Modennos", editorial que nos trajo de oriente el gran éxito
"Ya soy habilitado en clases pasivas. Ahora, ¿de qué va esto? en serio".


Cámara 17. Exclamación de sopresa en el público, manos tapan bocas de sorpresa. Se suceden los desmayos. Alguien ha sacado un recibo de la luz.

- Entonces me cuenta que es ver una rotonda y ponerse malo
- Vamos se lo cuento ahora y he estado dos horas antes de la conexión haciéndole esquemas y representándolo con marionetas. Sí caballero, las rotondas me producen pánico tremendo tremendo.
- ¿De dónde viene este problema? ¿Hizo transbordo?
- Allá en 1967 mi querido padre, de vuelta de un viaje de esparcimiento sensual, se internó en una rotonda a la altura de Alcaudete y confundido, empezó a girar alrededor del cesped pelado una vez y otra, así durante el resto de su vida. Perdone, me emociono de la misma emoción.
- Tome mi pañuelo.
- Quite, que ya le he visto lustrarse las uñas de los pies antes con él. Lo visitábamos de cuando en donde. Incluso hicimos en cierta ocasión un camping en mitad de la rotonda. Pero claro, la relación familiar se resintió.
- Y ahora su problema se agudiza.
- Si señor, el ministerio me ha colocado una de esas infernales rotondas frente a casa.
- Nos asomamos al coqueto balcón de su vivienda, nuestros espectadores pueden ver el paisaje, la fábrica de residuos malignos más allá el criadero de gamberros e incluso una sede política. Pero oiga, de rotonda ni flores.
- Porque no mira usted con atención. Si se pone en cuclillas, tuerce el cuello y leventa un brazo entre aquellos dos endificios se puede ver perfectamente la rotonda del demonio, causa de mi desasosiego.
- Yo diría que eso es un estanco.
- Vamos, sabré lo que es una rotonda con su cesped y sus coches dando vueltas.
- Aún así, un poco lejos para que le quite el sueño.
- Pero es que es saber que está cerca y mire, me depilo las orejas del mismo terror.

Plató. El presentador rellena unos cartones de bingo.


- Contamos con poco tiempo, pero tenemos una sorpresa para nuestro invitado.
Es cierto compañeros, cierre usted los ojitos que verá que cosa le traemos.

Un señor bastante mayor entra al domicilio sin limpiarse en la alfombrilla, sustrayendo un cenicero.

- Abra los ojos criatura. Le hemos traido a su padre, años después de perderlo en sin par singladura.
- Oiga, ese no es mi padre, ese es el vecino de abajo.
- Mire, no me chafe el reportaje que la tenemos. Si yo digo que es su padre es su padre. Abrázelo y santas monas de pascua.
- Lo abrazo, lo abrazo, pero que conste ...
- Julito hijo...perdona vecino, pero oye, cinco euros que me he sacado. Y hablando de dinero, a ver si los recibitos los vamos pagando...
- En mitad de esta tierna escena nos despedimos con lágrimas fingidas en los ojos. Yo también voy a unirme en fraternal abrazo. Buenas noches compañeros.

El público abandona de manera ordenada el plató ayudados por unos mozalbetes de seguridad mal encarados.

- Hasta aquí nuestro programa de hoy. No olviden que este espacio ha sido patrocinado por Orejas de Goma Dominguez, ¡siempre orejas de goma, con Dominguez!. Buenos días.

Sótano 71 Producciones Visioauditivas MCMLXXXIV.

jueves, 16 de abril de 2009

E.R.E. CESAR.

LOS QUE VAN AL PARO TE SALUDAN.

- Amigos y contertulios de variopinto pelaje, estos vientos de levante que resoplan en lontananza escarpando el vello de unos y asfixiando al resto no son exclusivos del pueblo llano. Los poderosos también están sufriendo las consecuencias de estos desajustes morales momentáneos por los que pasa el código fuente del planeta. En nuestro set de entrevistas recibimos con un fuerte aplauso y una bombilla de 40 watts pendiendo sobre nuestras cabezas al emérito Emperador Julio José Augusto César Palique.
- Ehm...aham...bonum bonum.
- Hemos de decir que nuestro invitado depende de la traducción instantánea y de su propio retardo motivado por su avanzada edad, por lo que esta entrevista se nos puede hacer un poquito cuesta arriba.
- Como me vuelva a faltar al respeto, pollo, saco la mano a pasear y le arreo un sopapo que, ipso facto, le visto de centurión, ¿estamos?
- ¿Me entiende entonces?
- A la perfección, sólo estaba haciéndome el interesante, ya sabe, con mi egregia figura apoyada en el puño en pose solemne.
- Cosas de emperadores...
- Pues sí, mis cositas. Treinta años cotizando como emperador me dan derecho a meterme en el personaje.
- De eso precisamente venía a hablarnos esta madrugada. ¿Qué hay de nuevo por el imperio?
- El imperio no ha quedado ajeno a la dinámica actual, por lo que se ha visto digamos, obligado, a recortar personal. Y aquí me tiene, los recortes han empezado por arriba.
- Extraño
- No crea, con tanto togado suelto lo normal es que la cuerda se rompiera por el lado más fino. Cobardorum et superticiosum togadum est.
- ¿Cómo afronta un emperador de su calado histórico el incierto futuro?
- Me va a dar usted la tarde...
- Usted disculpe su ilustrísima.
- Llámeme Julito. Y llámeme mañana, que tengo libre. Misero laborum est.
- ¿Disculpe?
- Que la cosa anda precariosa amigo. Servidor no sabe hacer otra cosa que ser César. Es como si el personaje se comiera al actor, ¿comprende? Peronajorum ñam ñam actoribus. Y del currículum vitae no le quiero ni hablar. Para algo que conserva el nombre latino el mio lo tengo flojísimo.
- A ver si le puedo echar una mano hombre, que con esa corona de laurel de medio lado me está dando usted una lástima... A ver, todo depende de cómo se explique. ¿Usted qué sabe hacer?
- Pues lo normal de un emperador a la romana: ir al circo...
- Amplia experiencia en organización de enventos públicos multitudinarios, vaya apuntando.
- No sé...conquistar las Galias
- Responsable de expansión empresarial a nivel europeo.
- Oiga, más florido queda mi currículo que si lo hubiera glosado el sin par Virgilio. En realidad, poco más...gobernar Roma a ratos supongo.
- Ha ocupado puestos de responsabilidad en una empresa con gran capital humano y amplia trayectoria. Y ponga usted disponibilidad inmediata...
- Bueno, mañana voy a las termas...a ver si me van a llamar.
- Descuide, las cosas no van tan rápido. ¿Carnet de conducir?
- Sólo de cuádriga A-2.
- Pues entonces no, no vayan a usted a ponerlo a estas alturas de la vida a repartir legajos a lomos de una vespa.
- Cierto, como dice el dicho .... puelas reginam amat.
- Se está quedando usted sin conocimientos latinos.
- Es que nunca había hablado tanto rato, soy más de bajar el pulgar y condenar a muerte al gladiador más torpe.
- Pues vamos a dejarlo aquí su emperador a la plancha, oiga, que lo que necesite usted de nosotros, ya sabe.
- ¿Me pueden ustedes hacer la fanfarria trompetera a la salida? Es lo que más se hecha de menos.
- Descuide, que agarro yo un pito de caña y va a quedar que ni las películas del Tarlot Cheston.
- Ars gratia artis.
- ¿Eso no es lo del león de la metro?
- Calle, que hace quince líneas se me caducó el latín.
- Por dicho, buenas noches.



"Currículum jacta est. Ad augusta per angusta." Vamos, que
ha entregado el currículum y no se qué de su tía Agustina.

Una entrevista de Gaspar Parranda, admirador de las películas de gladiadores, aunque asegura que por motivos meramente históricos.

lunes, 9 de febrero de 2009

“NO SE ME RECONOCE EL MÉRITO”.

ENTREVISTA EN MISMÍSIMA PERSONA CON FEDERICO TRINCHAMUELLES.

-Nadie es profeta en su tierra. Fundamentalmente porque, de no acertar, la gente sabe donde vives y vuelan los palos. Hoy asiste a nuestro set de entrevistas un señor humano profesional de lo suyo, armado con su convicción política, su modus operandi y sus ganas de medrar. Federico Trinchamuelles, buenas noches.
-Buenas tardes, estaría encantado de estar en su programa si bajaran un poquito la calefacción, se me están gratinando las orejas.
-Enseguida llamamos al técnico. Usted anda bastante molesto...
-Encabritado como un burro con una guindilla en salva sea la parte, si se me permite.
-Vamos, furibundo como un mono despertado a media noche por una llamada equivocada y encima le cuelgan sin pedirle disculpas.
-No diría yo tanto.
-El motivo de su enfado es, según sus palabras, la falta de reconocimiento de su trayectoria profesional por parte de sus allegados.
-Verá, llevo en el ayuntamiento de mi localidad, Cascarrias del Safulmán, veinte años en el puesto de edil elegido democráticamente. Para eso soy muy mio, si no me dan permiso para gobernar no saco los tanques a la calle ni nada...hombre, de tenerlos me lo plantearía.
-Prosiga, prosiga, no quiero cortarle, ando lustrándome la uña del dedo gordo del pie.
-Pues bien, dos días después de tomar posesión de mi cargo empecé a prevaricar de ocho a dos y de cinco a siete, salvo los viernes en los que me dedicaba directamente a robar melones de una finca cercana. ¿Y querrá creer que todavía no me han pillado?
-Y esto le ofusca.
-¡Imagine!, veinte años de malversaciones no reconocidas. Y luego cualquier alcalducho roba unos cientos de miles y aparece en las televisiones. Y no crea que en entrevistas chuscas como esta...no quiero que me lo tome a mal.
-Quite quite, trabajo aquí, quién mejor que yo lo sabrá.
-Millardos por aparecer en prime time. ¿Y a mí?, por hacerme la puñeta, ni la oposición me plantea una emoción de censura en toda regla.
-En este país, desde siempre, a los esforzados trabajadores no se les reconoce. Mucho mejor los entrenadores de fuera. Le brindo los micrófonos para que se alivie usted contando sus fechorías.
-Dese usted cuenta, llevo derrochando billetes en locales de la costa desde antes de que llegaran las suecas. Y nada. Me he construido, atienda, una mansión de seis kilómetros cuadrados a lo menos. Como seguían sin inculparme, empecé a construirle plantas. Llevo dieciséis, ¿y ha venido la justicia a llevarme por las fuerzas? Nanai, ya se lo digo yo.
- Cuente usted la última, la que nos ha contado a micrófono precintado; servidor, como profesional amateur de la prensa, se ha quedado a cuadros escoceses.
-Perdone un segundo, que voy a gritar a causa de la propia indignación, ¡acudí al comité regional de mi partido, celebrado en Cáceres, a bordo de un yate de doscientos metros de eslora como poco!. Uno con una raya así como en azul.
-Iba usted encima, no va a saberlo, claro.
-¡Ni mi propio partido me ha recusado!, ¿qué digo recusado?, no me han llamado la atención siquiera. En estos momentos le hago entrega de un maletín repleto de variados billetes y divisas ante las cámaras a ver si así...
-Yo se lo acepto de buen grado, pero le advierto que al ser un medio escrito el crimen se desvirtúa muy mucho.
-¡Esto es la caraba!, ¡el dislate!. ¡Agarro la puerta y me voy! ¡Regulares tardes!
-Fiel a su palabra el edil Trinchamuelles agarra el camino de vuelta y la puerta de contrachapado al unísono. Ya se sabe, el hábito hace a la foca. A la foca monje. Buenas noches...diez, veinte, treinta...¡qué puñetas, me ha pagado con Mortadelos!. Pues que chinche y rabie, no pienso denunciarlo.

Insólito arrebato poético libre de derechos.

Jacinto Jarana devuelve la conexión a nuestros inexistentes estudios centrales.

jueves, 2 de octubre de 2008

“SI A MÍ LO QUE HAGA EL ENEMIGO, EN REALIDAD, ME DA IGUAL”.

CHARLA DE TÚ A USTED CON LA INTELIGENCIA.

-Variadas vicisitudes ha tenido que pasar este reportero, servidor de ustedes, para poder ofrecerles esta entrevista. Tras pedir permisos, jurar que nos íbamos a portar bien y enseñar las notas del colegio, el Ministerio del Anterior nos ha concedido el permiso necesario para publicar las declaraciones de uno de sus agentes. Uno así como rubio. Aunque siendo espía lo más probable es que durante la entrevista use peluca. Y alzas en los zapatos. O a lo mejor ha enviado un amigo.
-Se confunde caballero, además, ¿va a seguir usted hablando a la grabadora mucho más rato?
-Perdone, me suelo atrancar en las entradillas de los artículos. Les hablamos en diferido desde la whiskeria Hermanos Golondrino.
-¡Parece usted tonto!, ¡no diga dónde estamos, que nos descubren!
-Si yo por aquí no vengo nunca.
-Eso quería decir, que yo es la primera vez que vengo y la última.
-Pues no ha pedido usted señas cuando ha ido al servicio.
-Esas cosas se saben...ehm... porque soy espía.
-¿Es espía nace o se hace?
-El espía nace, crece, intenta reproducirse, busca trabajo y no lo encuentra, ve un anuncio en el periódico, se presenta a un casting y a fuerza de espabilar se hace. Por lo menos en mi caso
-El público tiene una imagen del espía heredada de las películas: tipos con la cara oculta que saltan de árbol en árbol y lanzan unas estrellas metálicas con una puntería que no veas, ¿se ajusta a la realidad?
-A la de los ninjas quizás. Los espías somos administrativos con pistolera. Ni más ni más temprano. ¿Y que el gobierno nos deja un Gastón-Martín con lanzamisiles en la guantera?, me río yo, ¡Ja!, ¿lo ve?, un papelito con el telefono de teletaxi y va que chuta.
-¿Y lo de las chavalas que se abalanzan a los brazos hirsutos del agente de turno?
-Si fuera así iba yo a venir a una whiskeria, a la que repito, nunca he venido y que el lunes estaba cerrada no sé por qué. ¿Me ha visto ya reír? ¡Ja!.
-¿Nos puede contar algo de su última misión?
-Estaba muy lejos de casa, en territorio enemigo. Vamos, no le puedo decir que era a las afueras de Murcia porque podría poner en jaque la seguridad del estado. Me habían enviado para averigüar las intenciones de un Conde con mal aspecto que había comprado demasiados polvos de lavar de esos de pastillitas. Nuestro gobierno creía que iba a hacer una locura y me enviaron a infiltrarme en una fiesta que celebraba para dos millones de invitados.
-¿Entró usted disimuladamente en la mansión armado con un garfio para ocultarse mediante hábiles subterfugios y armado con su katana?
-Ya le digo yo que lo suyo con los ninjas raya en lo patológico. Me disfrazé de aceituna rellena de espía y desde el cóctel del Conde me enteré de todo, y de más cosas que cuando salga yo de ser espía me van a servir para sacarme un sueldecito al mes. Al final nada, no era más malo que la media y lo dejamos pasar.
-¿Cómo se ve, desde la perspectiva misma de los ojos de un espía colegiado, la situación global de ahora con respecto a ahora mismo?
-Comentaba yo con un agente de contraespionaje en un cursillo que con la globalización lo llevan todo desde el otro lado del charco. Allí están los ordenadores y las salas con flexos y los vídeos que das al botón rewind y al pause para ver mejor al enemigo y esas cosas. Nos hemos quedado para vestir santos. Y el me dijo que sí.
-¿Quién?
-Mi compañero de pupitre en el cursillo. Un agente de Kuala-Lumpur que espía a Groelandia a través de un acuerdo con unos señores asturianos. Que nuestras nóminas son para verlas, con tanto nombre. A mí una vez me pagó el enemigo, por error. Pero me lo arregló el banco.
-Me gustaría hacerle alguna pregunta más, pero aquel tipo alto con boca contrachapada y la chaqueta de hace dos lustros le lleva mirando a usted un rato, ¿cree que podría ser un espía enemigo?
-Eso espero. Como haya ligado la hemos fastidiado, se me ha quedado una pierna dormida y no estoy para correr.
-¿Le froto el muslo un poco a ver si...?
-Sí hombre, arréglelo. Avíseme si viene, voy a esconderme en este pistacho.
-Terminamos esta profunda entrevista con eróticos resultados. Ha sido un honor poder entrevistar a un profesional de lo suyo, ¿una última reflexión?
-Coma usted cacahuetes y olvídese de mi un rato. Y avíseme si ve pasar a la Puri, una muchacha así en pelirroja con un lunar en cierta parte.
-¿Me comenta que no suele venir por aquí?
-Huy, yo no.


Hicimos tan buenas migas que el señor espía nos regaló una foto de recuerdo
de su última misión. Viene a ser como las fotos de primera comunión pero sin misal, según él.
Insistió en dedicarnosla, pero ya era mucho abusar.

Una entrevista de Susano Juicio para televisión, pero llegamos nosotros y le hicimos una oferta mejor.

jueves, 29 de mayo de 2008

RECORTANDO LAS MILICIAS.

LA CRISIS ECONÓMICA MUERDE EN EL COLODRILLO A LOS SEÑORES CON GORRA DE PLATO.

A fuerza de no preocuparnos, pues este pueblo llano tiende ya a no preocuparse, llámese costumbre, llámese “no, es que yo de eso no entiendo”. Pero la crisis económica ya está aquí, ya llegó ( como la cantinela del “Un, dos, tres” pero sin bungalous en Torrevieja ) y afecta a todo hijo de vecino. Menos a nosotros, habituados ya a rebuscarnos los bolsillos para lograr rascarnos los muslos...porque otra cosa...A lo que íbamos, los recortes presupuestarios han llegado en autobús interurbano al ejército y allí dice que se quedan, tan panchos ellos. Nos pasamos por el acuartelamiento militar San Coquino del Pinarro, 101 Aerotransportada con sidecar perteneciente a la región 43, premio especial a las aproximaciones. Debido a la apretada situación, nos atiende en la puerta el propio Coronel Del Cerro y Gómez de Chispita. responsable de manejar el cotarro. Le entrevistamos mientras saca brillo a los geranios y poda los fusiles.

-Nos llegan rumores escritos a lápiz blando en papelitos pequeños afirmando la mala situación económica por la que pasan nuestras fuerzas formadas. ¿Es esto cierto o por el contrario no deja de no ser mentira?
-Es imposible no percatarse de este hecho. Sin ir más lejos, usted ha podido entrar al recinto sin ser mordido por ningún perro, sin una mala alhambrada y tan alegremente.
-No tan alegremente señor.
-Vamos, ¡que venía usted por el caminito canturreando y recogiendo petunias!
-¿Se queja usted en algún momento de falta de atención del gobierno?¿No le entran a usted ganas de soltar un pepinazo?
-Señor mío, le veo a usted belicoso. Pero dificilmente, lo hemos empeñado todo, las armas de matar y las otras, los camping gas...vamos todo.

No hay más que verlo. De cintura para arriba en escrupuloso uniforme con medallas reglamentarias. Unas bermudas floridas tapan sus canillas y remata el conjunto sandalias con calcetín de sport.

-Si me dejo los pantalones no puedo colgarme las medallas, porque se me queda por los tobillos. ¡Y ni loco salgo yo de mi despacho sin la chatarrería a cuestas!. –responde medio ofuscado y el otro medio también ofuscado, habiendo consenso entre las partes.
-¿Están haciendo algo para paliar de alguna manera esta situación?
-A la fuerza pollo. Estamos reutilizando las balas que nos quedan, le hemos atado un hilito y en las pruebas de puntería entregamos un proyectil por soldado...¡y ay como lo pierdan!...bueno, tampoco podemos castigarlo, estamos alquilando los calabozos al tren de la bruja...una vergüenza.
-¿Es cierto, como se dice, que van a ir ustedes a luchar por esos mundos con patrocinador?
-Sí, algún sponsor ha salido, estamos en negociaciones con Filatelica Burguillo y Paté de Nuca de Marsupial Viuda de Porrillo, a ver si hay suerte.
-Al menos, y déjenos tranquilos en ese aspecto, las fuerzas de operaciones especiales irán fuertemente armadas...
-Sí sí sí...les hemos dado un recibo de la luz a cada uno y vaya sustos se llevan los enemigos. Luego se ponen a comentar entre los dos bandos y ya la cosa se controla.
-Es que, ¡hay que ver como está todo!
-Pues está o empeñado o escondido para que no lo encuentren. Hemos tapado los tanques con fundas de ganchillo verde oliva para que el personal del Departamento de Deme Usted Eso Que Se Lo Vendo no se los lleve.
-¿Son para hacer la guerra?
-Nooo, no no, por motivos sentimentales...y porque en uno de ellos tengo yo hospedado a mi señora.


Anuncios en prensa...¡a lo que hemos llegado señora!

Este redactor, con dos pulsaciones por minuto en máquina de escribir a pistón, se pregunta con el corazón en las axilas ¿no estaremos en peligro en este momento, desprotegidos ante una eventual invasión de las fuerzas de Andorra?. Es que servidor, con sus miedos, es muy preguntón conmigo mismo y claro, no me sé responder. Buenas tardes.

Redactó a velocidad absurda (tm) Nicanor del Tocino, reportero y aficionado a la horchata.

domingo, 6 de abril de 2008

¿MANICURMAGNICIDIO?

EL REY DE PRUSIA A DOS PASOS DEL PARO.

Aún siendo mandatario de alto nivel, Heimrich Bigotem II no ha podido librarse de variados comentarios sobre su persona en los últimos tiempos. Sus presuntos líos amorosos en la corte, su falta de tacto en la política internacional y su peluquín con la raya en medio han sido tratados con artículos a doble espacio e ilustrados de bonitas estampas en diversas publicaciones. Quizás por esto, o porque la justicia en Prusia ha perdido una bolsa de tornillos de rosca, el soberano está atravesando unos momentos de angustia que podrían forzarlo a colgar la corona. Simbólicamente, puesto que la perdió años atrás en una timba de tute. Tute prusiano eso sí.

El pasado martes fue sorprendido en pleno ejercicio de automagnicidio, armado con un cortauñas del 7 con el que pretendía acabar con su mandato cortando por lo sano. Su intento de explicar que se estaba realizando la manicura no convencieron a los presentes, acostumbrados a tener que hacérselo todo. Desde entonces habita en los calabozos de su propio palacio, a espera de juicio. Más receptivo al no tener que hacer nada en todo el día, en realidad, como siempre, nos presta unas palabras, con la condición que las devolvamos después.


La noticia saltó a la prensa local, sin otros temas
que echarse a las teclas.



-Ante todo, buenas tardes Majestad.
-Llámeme Excelencia.
-¿Sorprendido por lo ocurrido?
-Ciertamente. Me ha pillado a contrapelo.
-¿Cómo tuvieron lugar los hechos?
-Verá joven súbdito. Asistí ese mismo día a la celebración de los 100 metros de ingestión de Tarta en el Polideportivo Häusburguem Haffen Soldem Sput Sput
-Largo nombre.
-No, es que ando acatarrado, tanta humedad de calabaza.
-Calabozo.
-Eso quería decir, presión. A la vuelta, en mi coche oficial, pregunté a mi secretario por la longitud de mis uñas.
-¿Qué le contestó?
-Que efectivamente estaban largas. No podía tomar una decisión de tal envergadura yo solo. En cuanto llegué pedí uno de esos malditos cacharros y junto a la ventana iba a darles un retoque cuando me sorprendieron las fuerzas.
-¿Del orden?
-No no, las fuerzas de las condenadas uñas, tantos años sin tocarlas ya se sabe. Total, haciendo palanca pude empezar, pero con los gritos del esfuerzo se presentaron las otras fuerzas. Y aquí me ve.
-Entonces, descarta usted la idea de quitarse la vida.
-Si no me atrevo a echar azúcar al café sin preguntar hombre de Dios, ¿cómo iba yo...?
-Cuéntenos la experiencia en prisión.
-Pues aquí fatal ya me ve. Me han sentado en un banquito y me han metido sólo la mano entre los barrotes de una celda. Al cortauñas llevan días interrogándolo con palizas indiscriminadas.
-¿Ve próxima su salida?
-No se lo diga a nadie, pero la mano se me cuela por la puerta. Yo de salir, pues cuando quiera, ¡pero no me atrevo sin preguntar!.
-Por último, ¿qué piensa que es lo peor de todo esto?
-Me dejé la uña a medio cortar y se me engancha en todo. Tengo el manto de armiño lleno de hilachos.
-¿Va usted a estas altura con armiño?
-¡Toma!, que soy rey, ¿no querrá usted que vaya en chándal?. ¿Puedo deportarlo?
-Ehm...¿no?
-De buena gana lo hacía.

Informó Matías Cuelligorden, que al haber conocido un rey está inaguantable, “¡que tengo trato con la casa real de Prusia!, ¡invitadme a café!” dice...tampoco es que haya sido un tipo amable nunca, pero ahora pasa de castaño oscur...ehm...perdón...Desde Prusia con Amor.

jueves, 11 de octubre de 2007

¡IMPRESIÓN EN LA PEDIDA DE MANO DE LOS SÁNCHEZ DE CHURRASCO!

¡NO HUYAN, NO TIENE NADA QUE VER CON LA PRENSA DEL CORAZÓN

Se las prometían felices los Condeses de Churrasco al haber logrado al fin encajar a su Obdulita del alma con un señor, en principio de buena posición. “Es un influyente cargo internacional” afirmó la joven para alborozo de sus nobles padres, con un cuarto tapizado de títulos nobiliarios pero con la cuenta bancaria tiritando. Para evitar la espantada del futuro yerno, los Condeses apalabraron los canapeses, pasaron la mopa al salón-comedor e invitaron a todos sus conocidos a la fiesta de pedida de mano: a los que apreciaban y a los que pretendían ponerlos verdes de envidia. Pero todo se fue a la porra, o a hacer puñetas, si usted lo prefiere.

Siempre según fuentes cercanas de la familia o en algún caso un señor que paseaba al perro frente a la residencia de los condeses, empezó a escamar a algunos la forma de llegar del prometido: a bordo de una carroza tirada por dos corceles azabaches exhalando fuego y rodeados de bruma, hechos estos que no extrañan a los acostumbrados a bregar con las excentricidades de esta clase social tan variopinta. Los comentarios ocurrentes, los sorbitos alcohólicos y los saqueos de piscolabis fueron interrumpidos cuando los futuros prometidos bajaron las escaleras, que hubieron de ser de aluminio de esas de limpiar estanterías por arriba al contar la residencia sólo con planta baja ( parece ser tradición la bajada de escalera, tal y como las vedettes en las revistas ). El tipo, aun con porte distinguido, presentaba un aspecto enjuto, arrugado, de sonrisa aviesa y un tanto amoratado. Claro, que en comparación con la hija de los Condeses, no desentonaba demasiado.

El conocimiento de los padres de ella con el propio él había sido tirando a nulo, por lo que sabían más bien nada de su vida y milagros. La pregunta fatal fue lanzada por el Condés, “ ¿A qué se dedica pollo?”, “Soy el demonio, suegro”. Las suspicacias aparecieron por las esquinas, ya que los presentes dudaron desde el primer momento que Obdulita fuera a colocarse en tan buena posición social. En declaraciones de la madre de la criatura, “notamos que no era rojo, lo cual en principio nos chocó al relacionar siempre al señor demonio con ese color, pero no nos importó: no nos va demasiado lo rojo”. El error de este presunto demonio fue relacionarse con personal con bastantes antecedentes de venta de alma y tratos con su satánica majestad. Dado lo cual, un par de influyentes empresarios empezaron a difundir el rumor: aquel autoproclamado demonio no era tal, ellos habían cenado con el auténtico y era bastante distinto.

El rumor reptó por la sala hasta llegar a la silla de los suegros, susurrado al oido por un comercial de finas sedas de Groelandia. La tristeza se hizo patente en el rostro del Condés, que suplicaba “¡no me chafe usted el bodorrio, hombre!” mientras los comensales apartaban los cubiertos de alrededor, temiendo por la entereza del pellejo del mensajero. En un cuartito aparte, y mientras los invitados, ajenos o no al asunto, daban cuenta hasta de las servilletas de hilo, el demonio hubo de poner las cartas sobre la mesa. “Es cierto, no soy El demonio...he de admitir que soy Un demonio...pero sepa que amo a su hija por esa maldad tan suya...y sepa también que preparo oposiciones para auxiliar administrativo del quinto círculo del infierno”.


Una instantánea del evento: el demonio relata con acierto una anécdota
infernal mientras el pelota de turno ( a su lado ) le rie las gracias.


Las relaciones están deterioradas desde entonces. “El compromiso no está roto, sólo nos damos un tiempo”, declara Obdulita. Por su parte, el señor padre Condés afirma “a mi con tal de que se lleve a la niña, casi me da igual que apruebe las oposiciones o no...y siempre tendremos casa para ir una temporadita de vacaciones al infierno. A mi señora le hace cierta ilusión poder restregárselo a las vecinas”.

Fue una crónica social infernal de María Angustias Sonajero, presidenta del club “Salvemos al pollo tomatero”.