lunes, 4 de junio de 2012

BANDA ORGANIZADA EN EL DESVÁN.


CONFLICTO EN CLAVE DE FA INSOSTENIBLE.

Crónica de Senen Cortabrotes.

Ser propietario de una vivienda conlleva grandes sacrificios: elegir un felpudo adecuado, estar al tanto de los jinetes recaudadores del reino y no maltratar mucho los riñones por si hubieran de devolverse al banco son algunos de ellos. Pero en algunos casos el destino nos suelta un bofetón y con la misma mano nos pide para coger un taxi. El caso vivido en las carnes de Valeriano Poleomentez es digno de aparición en primera plana de los diarios,  pero como andan empeñados en retratar ministros imitando el gesto de arlequines tristes, nosotros le ofrecemos la noticia en primicia de riesgo.

Los altercados se vienen produciendo desde hace tres semanas en la propiedad del señor Poleomentez. Se encontraba una sobremesa disfrutando del confort de su salón, tranquilamente insultando al hombre del tiempo cuando llamaron a su puerta. Creyendo que se trataba de la esperada visita de un primo esquimal, abrió sus puertas y su corazón de par en par, aún a riesgo de corrientes. En el patio delantero encontró a un digno músico portando un oboe de ébano y al son de las buenas tardes accedió al interior, agarró las escaleras y subió al desván de don Valeriano no sin antes elogiar la colección de sobres de sopa de sobre que, enmarcados, jalonan los escalones. Desde ese momento el timbre de casa no dejó de sonar. “El tipo del oboe me decía desde arriba que no me preocupara, que él abría. Y claro, con esa educación, con esa clara dicción y con la pajarita oscura, no le sabía yo regañar”. Desfilaron por su escalera rotundos trombones, ligeros triángulos y arpas art-noveau. Al caer la noche, la filarmónica de Helpsinkit se le había hecho fuerte bajo su techo.

“Los primeros días no dieron mucho la lata –comenta Poleomentez- interpretaron unos valses húngaros muy bien arreglados, y siguieron con unas polonesas muy ligeritas. Vamos, yo estuve abajo quitándole las telas de araña a las lámparas de araña meneando el abdomen. Vamos, muy requetebien”.  La orquesta, según consta en las crónicas, se encuentra en pleno peregrinaje desde la cancelación del concierto en beneficio de los Violinistas Zurdos de la otra orilla del Rio Vulgo. Perdido el autocar que les devolvería al aeropuerto, los músicos alternan los eventos feriales con los cortes de cinta en actos públicos. Dada la crisis en la calidad de las tijeras que venimos sufriendo estos años, sus actos públicos son cada vez menores en asiduidad y repertorio. Ahora, la Helpsinkit Filarmonikem se balancea entre el koniek y el kaput, que siendo los dos la torta padre, se diferencian por los decibelios del propio porrazo. 



La situación en principio parecía en parte agradable. “Con un par de kilos de angulas y unos espumosos se arreglaban, son de buen comer. Y ya le digo, el repertorio era una delicia de oír, me tocaban unos nocturnos de Chapón a la hora de la siesta que no me despertaba hasta el día siguiente”. Pero ha querido la mala fortuna que una banda rival, Les Soplaflautés du Nantes de Antes, hayan aterrizado en el mismo vecindario. “Ahora se pasan la noche insultándose por la ventana, se gritan que si Debussó era un picateclas, que si Chairkosky se lo bajaba todo de internet...Se ponen gallitos en la puerta de mi garaje calentando los trombones y desde la acera de enfrente los otros empiezan a darle a los violines, pero todo muy asincopado. Yo que creía que iba a tener hilo musical con solo darle de comer a cuarenta y cinco músicos y mire usted, me ha salido rana el asunto”.
 
La autoridad con su candor y su gusto por lo poético y lo bello al que nos tienen habituados, ha declarado en rueda de prensa que “No vamos a desalojar por la fuerza a estos artistas. ¿Disolverlos con pelotas de goma y botes de humo dice? ¡Salvajes! Que nada toque el arte, que nada lo rompa. Si la melodía se rompiere, el arte aquí mesmo pereciere”. Con sensibilidad musical o con el mismo oído que un membrillo los responsables parecen no saber actuar en esta situación. Un equipo de expertos de la  delegación del gobierno tiene previsto personarse esta misma semana en el domicilio y tomar una determinación al respecto, siempre y cuando no acaben bailando valses vieneses, como viene siendo tónica habitual en los últimos intentos de acercamiento.

viernes, 25 de mayo de 2012

COMUNICADO OFICIOSO.

EL PORQUÉ NO ESTAMOS.

Antes de que suscriptores y demás curiosos saquen las antorchas y las guadañas y  peregrinen por las lomas en busca de nuestro castillo, les diremos que en estos precisos instantes pasamos por unos problemas técnicos que nos han dejado sin cromos que llevarnos a la boca y con los picateclas esperando un poco de engrase para los engranajes.

Ahora bien, alguno de ustedes, algo más espabilado, dirá con razón "eso explica lo de esta semana, pero llevan ustedes rascándose la rabadilla cerca de un mes". El maravilloso mundo de buscar cuartos para comprar apio fresco nos ha alejado de la actividad cotidiana y locuela de esta santa casa, pero esperamos de todo pancreas que con la llegada de los equipos computerizados con el recambio correspondiente de bujías arregle esta situación.

Sepan ustedes, por tanto, disculpar este mutismo sobrevenido y esta falta de comunicación de los porqueses de nuestra falta de comparecencia. Tenemos el receptor de onda corta sintonizado con Radio Andorra, estamos ojeando los periódicos gratuitos en el desayuno y a la caza de exclusivas jugosas en el teletexto de una cadena local. No duden, pues, que pronto  les mantendremos informados.

No quisieramos despedir esta comunicación sincera sin mencionar la gran labor que están llevando a cabo los medios de comunicación profesionales en lo que se refiere a la difusión del humor y el "jiji-jaja" mientras nosotros andamos en panadero desconocido. Igualmente, el Gabinete Ministerial de Difusión de Barbaridades Matutinas está realizando una labor encomiable en este sentido, revelando en medidas entregas semanales un ramillete de jocosas invenciones que se quedarán en nuestra memoria como lo más granado del humor patrio.

Menos mal que nosotros nos dedicamos a la información seria, de lo contrario tendríamos que rendirnos ante la genialidad demostrada por los mandamases del cotarro. Reciban un cordial saludo y buenas sobremesas.-

lunes, 7 de mayo de 2012

CABLEADOS.

LA SECCIÓN EN LA QUE RECICLAMOS SECRETOS QUE NADIE QUISO DIFUNDIR.





INVASIÓN DE ELEMENTOS DE MARCADO CARÁCTER INDIO.

Usted y yo sabemos que las relaciones belicosas internacionales se mueven al ritmo de temporadas, coincidiendo la mayoría de las veces con los 9 días de bronce de Galerías Taranganas. Este año no íbamos a ser menos y si a usted y a su gabinete le apetece vamos a montar una buena batallita con fusiles de repetición, tanquetas y sidecars. No obstante tenga en cuenta que para curarnos en salud las balas las vamos a dejar en casa.

Lo primero a acordar es si vamos a pegar o vamos a hacer como que nos pegan. Nuestro consejo es optar por la segunda vía, es mucho más cómoda. Además, empieza la buena época de calores y pantalones cortos y no es plan de irse a lugares más incómodos a hacer ruiditos de disparo con la boca.

A falta de que ustedes lo aprueben y matasellen le ofrecemos una excusa buenísima para sacar los vehículos camuflados a la calle. Vamos a hacer creer a la opinión pública que se acerca una invasión india a nuestra isla de Pepitoria. El teatrillo de operaciones tendrá los siguientes actos:

1.No será difícil hacerse con imágenes de pieles rojas con gesto serio remando en piraguas de piel de búfalo, teniendo en cuenta el caprichito que tuvo la industria del cine por ponerlos de malos durante años. Lo pasamos en las noticias de las nueve antes del número del cupón y la alarma ya irá creciendo sola.

2.Daremos la alarma y ordenaremos la movilización de todo camión que transporte cítricos, botas de pie izquierdo, cuentos troquelados y cualquier otra mercancía. Les obligaremos a posicionarse en el paseo marítimo que circunda la isla como escudo protector y primera línea de defensa. Los propios conductores, temerosos, estarán encantados de hacer de vigías. Para que no se duerman un par de voluntarios pasarán cada hora a medio kilómetro de la costa a bordo de una piragua haciendo el grito de guerra.

3.La vigilancia mutua durará un periodo de 72 horas. Durante ese tiempo la población se olvidará de otros detallitos sin importancia y dará la oportunidad única de esparcir culpas fuera de nuestras fronteras. Nos vamos a asegurar, eso sí, de que los indios reales no se lo tomen a mal. Disponemos para ello de un cajón lleno de bisutería y un cargamento de agua de fuego de garrafón.

4.Escenificaremos una rendición delante de la Delegación del Desgobierno de la isla. Vamos a aprovechar que el espectáculo “Indians on Ice: the musical” se encuentra de gira por el país vecino. Se fumará pipa de la paz, se celebrará una chocolatada y los actores harán un par de bailecitos aparentes, dedicados al dios Maniusted.


Le sugerimos esta línea de ataque falsa, con dos indios pequeños en las puntas y otros dos más grandes repartiendo el juego en el centro de la isla.


Si lo aprueba le pasamos el presupuesto. Si no le viene muy mal, preferimos transferencia por Pony Express en billetes sin marcar.

Acabo de ver un chalecito la mar de coqueto en la República Impopular del Boogie Boogie. Tiene seis chimeneas y medio cuarto de baño. ¿Qué tal va mi traslado a pastos más verdes? A ver si me cambian ya de destino, los espías extranjeros de por aquí se conocen ya todos mis bigotes de pega. Saludos a su mujer de usted.

martes, 1 de mayo de 2012

CRISIS EN ECONOMÍAS INFINITAS (4)

Creíamos que esta sección se perdería en el olvido como veraneantes en una playa, pero la actualidad manda. Incluso a nosotros, que nos agarramos a la primera tendencia rara que vemos y le hacemos foto y artículo. Los dos personajes de estas viñetas prefabricadas siguen pegados al teléfono dos años más tarde y aquí los tienen como siempre, hablando de sus cosas, que al final son las nuestras.

No rabien mucho, que esto es de reír. Dejen los crujires de dientes para los profesionales del desánimo, que salen hasta debajo de los sombreros de copa.