CONSEJOS LEGALES YA EN SU CHEPA.
La siguiente información ha sido recompuesta por el equipo de guardia veraniego de Sótano 71, un aguerrido equipo de redactores en bañador y con las canillas peladas que ganaron por sorteo quedarse de Rodriguez a velar por su información. Debido a ello el nivel de esta página podría bajar ( aún más ). Sean comprensivos. Y Sean Connery.
Los alemanes no paran de inventar, suponiendo que esto lo hayan inventado los alemanes, que no vería yo porqué no iba a serlo, ¡si los alemanes saben de tuercas, pernos y todas las cosas!. Gracias a la multinacional Ein Zwei Inventem Atchung! Nunca podrán volver a timarlo a usted en la compraventa de un pisito, el traspaso de un vehículo de tracción mecánica o al ir a entrar a la suerte de banderillas. El portanotarios es un gran invento, y como tal, debería ir en negrita. Portanotario. Reconocido el mérito, me limito a transcribir las palabras de su orgulloso patentador, si lo ha dicho él, suponemos que estará de acuerdo con sus palabras. Aunque a saber, pues menudos son los alemanes. Rubios y altos para más señas.
“Heidem haddem, voltamchumg atchung que te emfriem, nain nain dier froilaim…
¿Qué?, ¿que si hago el favor de traducírselo?. Porque hay un chivato apuntando nombres en la pizarra, si no se iban a tener que conformar con eso, menudos tiquismiquis, como si les importara lo que tiene que decir el tipejo este...¿he cerrado el párrafo o estaré escribiendo en voz alta?
“Nuestrra emprresa ha constrruido sin rreparrarr en gastos un sensacional inventem, chupipirruli como dirrían ustedes. Con él siemprre podrrán llevar a cuestas a un Notarriem del Colegiem Oficialem de Notarriem para arreglarr sus contuberniem y dárrselas de listos. Ja!, en seis colorrem ligerramente distintem”
Seleccionados de entre un grupo numeroso del Colegio de Notarios de Borneo, los notarios bajitos, acicalados y perfumados cuales bebés lo acompañarán a ustedes a sus transacciones ¡sin levantar sospechas!. Hemos hecho una prueba empírica en forma de alegre teatrillo.
Oficinas de la Inmobiliaria Timofijo. Una hora cierta de la mañana.
-Comprador ( gesticulando como Hamlet con picores ): Hola, muy buenas, venía a firmar los papeles del chalet de la sierra.
-Malvado Vendedor ( bigotillo fino, sombrero de copa, monóculo y maracas ): Bwahahaha, tendrá que satisfacer los intereses, que ascienden a pesetas chorrocientasmil y pico.
-C: ¡Cúan ruín, pero no se saldrá con la suya, pues traigo conmigo un docto letrado que demostrará que eso es ilegal.
-Notario ( realizando una ágil pirueta salta del portabebés, se planta en el escritorio, se sube las gafas y proclama al viento ) ¡Doy fe!
-MV :Mísero de mí, perdonad mi vida, sabio notario Catalino.
Un coro de oficinistas cantan “Da fe, da fe” como en una tragedia griega y los actores salen a hombros. Telón.
Actualidad, cursos de idiomas, teatrillo chusco y publicidad. No encontrarán nada en la red más variado por este precio. ¡Papanatas, desagradecidos!...¿cómo?¡qué no se puede insultar a los lectores!. Vaya verano más rancio vamos a pasar.
Salvador de Pestaña tuvo la culpa. Y también el cha-cha-chá.
domingo, 27 de julio de 2008
domingo, 13 de julio de 2008
CRÍTICA CINÉFILA.
HOY, UN FILM DE ESOS DE PAÑUELO: “MY LIFE AS A NINJA”.
Explotada de sobra la veta de la violencia y la hemoglobina de bote, en 1983 y aprovechando unos trajes de saldo, la productora vallisoletana afincada en Houston“Bodrios Vespertinos Productions” lanza al mercado del vhs el título que hoy nos toca.
Un drama muy sentido sobre el día a día de un ninja autónomo, protagonizado magistralmente por Wilson Da Rosca, que sabe transmitir al público como pocos su condición de “pobre muchacho con máscara”. Basado en hechos reales de la vida de alguien, maquillada lo suficiente para no tener que dar un real por los derechos, la película relata los duros momentos de Yonoshio, ninja autónomo, intentando buscarse la vida en su condición de guerrero y a su vez apesadumbrado por no tener tiempo de alimentar a los peces o bajarse a comprar el pan, tareas rutinarias vedadas para este chico por lo apretado de su horario y los sablazos de los señores Administradores de Hacienda, a los que aprovechamos para saludar cordialmente desde aquí y asegurar que nuestras cuentas no son en negro ni nada de eso.
Con la firme dirección de Jhonsson Tiquitaca y una preciosa fotografía que ilustra la contraportada de la cinta, en la que puede verse a un ninja en posición de la grulla mientras espera un taxi, resulta un emotivo retrato muy humano de las dificultades de un ser humano por sobrevivir, conseguir el amor, pasarse el Tetris completo y todos esos anhelos comunes a los mamíferos de a pie.
Una película que de encontrarla, cosa que va a estar dificililla estamos seguros, harán las delicias de los amantes del drama lacrimógeno y será ideal para ver con su pareja, al aunar en un solo título un drama humano y un tipo enmascarado repartiendo un par de galletas bien dadas.
Claro que podrían decir ustedes “¡esa película no existe, el dependiente del videoclub de mi barrio no la conoce!”. No grite usted tanto, les traemos en exclusiva y rescatada del fondo del archivo pictográfico de esta santa casa el trailer de “My life as a ninja”. ¡Todo esfuerzo es poco para ustedes, estimados lectores!.
Y ahora, si son tan amables, sirvanse de pasar por el cepillo y donarnos algo.
Fue una crítica de Pedro Luisa Bolinguez, con la emoción en las orejas.
Explotada de sobra la veta de la violencia y la hemoglobina de bote, en 1983 y aprovechando unos trajes de saldo, la productora vallisoletana afincada en Houston“Bodrios Vespertinos Productions” lanza al mercado del vhs el título que hoy nos toca.
Un drama muy sentido sobre el día a día de un ninja autónomo, protagonizado magistralmente por Wilson Da Rosca, que sabe transmitir al público como pocos su condición de “pobre muchacho con máscara”. Basado en hechos reales de la vida de alguien, maquillada lo suficiente para no tener que dar un real por los derechos, la película relata los duros momentos de Yonoshio, ninja autónomo, intentando buscarse la vida en su condición de guerrero y a su vez apesadumbrado por no tener tiempo de alimentar a los peces o bajarse a comprar el pan, tareas rutinarias vedadas para este chico por lo apretado de su horario y los sablazos de los señores Administradores de Hacienda, a los que aprovechamos para saludar cordialmente desde aquí y asegurar que nuestras cuentas no son en negro ni nada de eso.
Con la firme dirección de Jhonsson Tiquitaca y una preciosa fotografía que ilustra la contraportada de la cinta, en la que puede verse a un ninja en posición de la grulla mientras espera un taxi, resulta un emotivo retrato muy humano de las dificultades de un ser humano por sobrevivir, conseguir el amor, pasarse el Tetris completo y todos esos anhelos comunes a los mamíferos de a pie.
Una película que de encontrarla, cosa que va a estar dificililla estamos seguros, harán las delicias de los amantes del drama lacrimógeno y será ideal para ver con su pareja, al aunar en un solo título un drama humano y un tipo enmascarado repartiendo un par de galletas bien dadas.
Claro que podrían decir ustedes “¡esa película no existe, el dependiente del videoclub de mi barrio no la conoce!”. No grite usted tanto, les traemos en exclusiva y rescatada del fondo del archivo pictográfico de esta santa casa el trailer de “My life as a ninja”. ¡Todo esfuerzo es poco para ustedes, estimados lectores!.
Y ahora, si son tan amables, sirvanse de pasar por el cepillo y donarnos algo.
Fue una crítica de Pedro Luisa Bolinguez, con la emoción en las orejas.
viernes, 4 de julio de 2008
¡PARA TI QUE ERES MALO!
CONSEJOS LIGERAMENTE PRÁCTICOS PARA EL ENEMIGO DEL MONTÓN.
Ya sea usted, señor enemigo, un grupito borroso de píxeles o un ramillete de sofisticados polígonos, se enfrenta cuasi a diario a la amenaza del héroe de turno, aguerrido luchador por la libertad sin ánimo de lucro ( el muy iluso ), las princesas cautivas, las pizzas de peperonni y otros risibles proyectos empresariales. Desde esta tribuna, que nunca ha entendido por qué los malos están avocados al desastre, le pasamos bajo la puerta unos consejillos básicos para el día a día. ¡Apunte! ¡Pero para otro lado zopenco!
1. Los barriles rojos se pintan de este color por algún motivo, no por lo económico del tinte en cuestión. ¡Son explosivos alma cándida!. En un tiroteo no se esconda tras uno de ellos, sólo conseguirá que el jugador apunte al barril y ¡katapum!, se queda usted como el culo de un cenicero. Y nada de protegerse tras un cajón de madera ¡últimamente se destruyen, los programadores cada vez le ponen más trabas amigo!. Aconsejamos una gruesa pared de cemento o correr como una loca.
2.Esa cosita redondita que bota y rebota y llega a sus pies no es un presente, aunque tenga pinta de piña. No recoja las granadas de mano y considere si tiene tiempo de devolverla a su destinatario mientras mira al explosivo con ojos de boquerón. Acuda a la esquina más próxima. Y por supuesto, no se le aparentar ser más listo que los enemigos de su generación tapándola con su texturizado cuerpo. Sus compañeros no tienen sentimientos: no lo harían por usted y no sentirán su pérdida.
3. Ese prepotente enemigo, el héroe de guardia para más señas, se esconde tras un obstáculo, realizando disparos de forma aparentemente aleatoria. No arriesgue ese cuadradito que tiene por cabeza asomándola tras su seguro refugio a ver si se ha ido o si el héroe se ha decidido a esperarle a usted, ¡salvo que al jugador le toque ir a comer, nunca se dejará matar!. Incluso entonces preferirá desconectar la consola a darle usted el gusto de volarle la tapa de los polígonos. En resumen, no se asome, usted lo tiene todo hecho, ya verá como viene.
4. Muy importante por último, amigo, ¡no espere su turno para atacar!. ¿Cree que si vinieran dos docenas de jugadores le atacarían respetando el orden de la fila? No me sea usted igual de insulso que los enemigos de los Pagüer Ranyers. Ataque mientras el otro está de espaldas si es preciso, ande, como si él no fuera a hacerlo. Conseguirá que el jugador monte en cólera y lo tendrá desconcentrado para la siguiente vida o "continue".
Nunca atenten contra el sentido común. El enemigo no les aprecia y no dejará ni uno con vida con tal de que le regalen un bonus al final de fase. Ahora salgan a la calle y tengan cuidado ahí fuera. Y recuerden, si el “final boss” de la fase muere, no se tire usted al suelo por solidaridad. Aproveche la posturita de victoria del héroe de pacotilla y déle para el pelo una de mi parte.

Gabienete de Asesoramiento Mediático del Enemigo Ocupacional de Videojuegos y otros Entretenimientos Recreativos ( G.A.M.E. O.V.E.R. )
Ya sea usted, señor enemigo, un grupito borroso de píxeles o un ramillete de sofisticados polígonos, se enfrenta cuasi a diario a la amenaza del héroe de turno, aguerrido luchador por la libertad sin ánimo de lucro ( el muy iluso ), las princesas cautivas, las pizzas de peperonni y otros risibles proyectos empresariales. Desde esta tribuna, que nunca ha entendido por qué los malos están avocados al desastre, le pasamos bajo la puerta unos consejillos básicos para el día a día. ¡Apunte! ¡Pero para otro lado zopenco!
1. Los barriles rojos se pintan de este color por algún motivo, no por lo económico del tinte en cuestión. ¡Son explosivos alma cándida!. En un tiroteo no se esconda tras uno de ellos, sólo conseguirá que el jugador apunte al barril y ¡katapum!, se queda usted como el culo de un cenicero. Y nada de protegerse tras un cajón de madera ¡últimamente se destruyen, los programadores cada vez le ponen más trabas amigo!. Aconsejamos una gruesa pared de cemento o correr como una loca.
2.Esa cosita redondita que bota y rebota y llega a sus pies no es un presente, aunque tenga pinta de piña. No recoja las granadas de mano y considere si tiene tiempo de devolverla a su destinatario mientras mira al explosivo con ojos de boquerón. Acuda a la esquina más próxima. Y por supuesto, no se le aparentar ser más listo que los enemigos de su generación tapándola con su texturizado cuerpo. Sus compañeros no tienen sentimientos: no lo harían por usted y no sentirán su pérdida.
3. Ese prepotente enemigo, el héroe de guardia para más señas, se esconde tras un obstáculo, realizando disparos de forma aparentemente aleatoria. No arriesgue ese cuadradito que tiene por cabeza asomándola tras su seguro refugio a ver si se ha ido o si el héroe se ha decidido a esperarle a usted, ¡salvo que al jugador le toque ir a comer, nunca se dejará matar!. Incluso entonces preferirá desconectar la consola a darle usted el gusto de volarle la tapa de los polígonos. En resumen, no se asome, usted lo tiene todo hecho, ya verá como viene.
4. Muy importante por último, amigo, ¡no espere su turno para atacar!. ¿Cree que si vinieran dos docenas de jugadores le atacarían respetando el orden de la fila? No me sea usted igual de insulso que los enemigos de los Pagüer Ranyers. Ataque mientras el otro está de espaldas si es preciso, ande, como si él no fuera a hacerlo. Conseguirá que el jugador monte en cólera y lo tendrá desconcentrado para la siguiente vida o "continue".
Nunca atenten contra el sentido común. El enemigo no les aprecia y no dejará ni uno con vida con tal de que le regalen un bonus al final de fase. Ahora salgan a la calle y tengan cuidado ahí fuera. Y recuerden, si el “final boss” de la fase muere, no se tire usted al suelo por solidaridad. Aproveche la posturita de victoria del héroe de pacotilla y déle para el pelo una de mi parte.

Gabienete de Asesoramiento Mediático del Enemigo Ocupacional de Videojuegos y otros Entretenimientos Recreativos ( G.A.M.E. O.V.E.R. )
domingo, 22 de junio de 2008
BICHOS GORDOS DEL CAMPO. ( SEGUNDA PARTE ).
NUNCA PODRÁ DECIR QUE CON NOSOTROS NO APRENDE COSAS, ¡AUNQUE SEAN TONTERÍAS!.
Resumen de lo publicado. En la anterior entrega, el profesor Filomeno, Naturólogo y entusiasta del paté de caballa bizca se interna en el jardín de su urbanización para descubrir secretos y verdades de la cochinilla autotocnoanos...autootoocno...la cochinilla de aquí al lado. Le seguimos con atención armados con un cortauñas para apartar los matojos del camino.
-Estamos tras una fuente de pitorro, agazapados, a la espera de la aparición inminente de la cochinilla. Buenos días doctor-profesor, un gran momento...
-Por ejemplo, la comunión de mi chiquillo, y el convite, ¡eso eran profiteroles!
-No, me refiero a la tensa espera, ¡qué gran momento en la vida de un investigador de los animales¡
-Vaya que sí, vaya que sí. Aquí, a lo menos a veinte metros de casa, sin saber si mañana nos lloverá o vendrá un niño mal encarado y nos pegará un balonazo...yo...perdone que me emocione con lágrimas y todo...¡esta vida es muy dura!...snif
Reconfortamos con un achuchón a nuestro naturólogo favorito y seguimos para bingo. A su vez, repetimos el esquema de interrupción jocosa, que tanto divierte a chicos y mayores. Y mayoras.
-En territorio hostil esperamos la aparición del animal u cosa objeto del estudio...profesor...
-¡Calle calle insensato, ahí vienen, son dos y vienen hablando de sus cosas!
-Eso son dos señoras que vienen de la compra.
-Ah, pues entonces ¡allí, allí esta la cochinilla!
-La cochinilla mira a un lado y otro, se señala a sí misma y con los ojillos pregunta, ¿quién, yo?. ¡Ay profesor, qué emosión tan enorme!. Se me ruborizan las pestañas.
-Es normal, recuerdo cuando perseguía envoltorios de pastelillos mecidos por el viento en el patio de la guardería la semana pasada. Es lo que tiene el estudio y la exploración. La emoción, la emoción es muy grande. Y emocionada. ¡Deme un abrazo, que está usted hecho un explorador de toma pan y moja!.

Resultará harto dificultoso para el ojo no entrenado descubrir la ubicación del profesor Filomeno y nuestro reportero camuflados de gaiteros con bigote entre la maleza.
-Señor Filomeno, ¿qué va a estudiar de la cochinilla?
-Relizaremos una prueba empírica. Ante dos muestras de alimento, sean puré de paella y una miga de pan, a ver lo que elige.
-Está dubitativa...¿le ayudamos a elegir?
-No no no, un investigador debe permanecer al margen del objeto del estudio.
-Ajam. O sea, que no puedo yo intervenir.
-En absoluto, debemos esperar su reacción sin intervención humana.
-Se lo digo porque la citada cochinilla acaba de robarle la cartera y ha entrado en ese restaurante de aspecto carísimo, de camarero de delantal negro, no le digo más.
-Bien, apunto en mi cuaderno de campo: una cochinilla de jardín tiende a ser más lista que servidor y un señor periodista...¿puedo poner que es amigo mio?
-Hombre claro, faltaría más.
-Hala, listo. Y ahora nos vamos a la tienda de mascotas de aquí abajo a grabar a los perrillous.
Chantata chantan chan tata chantata chan ta tachan....Quería ser la sintonía de Nasional Geografí, pero como se la sabrán ustedes de sobra, nos hacen el favor de tararearla al final del reportaje.
Resumen de lo publicado. En la anterior entrega, el profesor Filomeno, Naturólogo y entusiasta del paté de caballa bizca se interna en el jardín de su urbanización para descubrir secretos y verdades de la cochinilla autotocnoanos...autootoocno...la cochinilla de aquí al lado. Le seguimos con atención armados con un cortauñas para apartar los matojos del camino.
-Estamos tras una fuente de pitorro, agazapados, a la espera de la aparición inminente de la cochinilla. Buenos días doctor-profesor, un gran momento...
-Por ejemplo, la comunión de mi chiquillo, y el convite, ¡eso eran profiteroles!
-No, me refiero a la tensa espera, ¡qué gran momento en la vida de un investigador de los animales¡
-Vaya que sí, vaya que sí. Aquí, a lo menos a veinte metros de casa, sin saber si mañana nos lloverá o vendrá un niño mal encarado y nos pegará un balonazo...yo...perdone que me emocione con lágrimas y todo...¡esta vida es muy dura!...snif
Reconfortamos con un achuchón a nuestro naturólogo favorito y seguimos para bingo. A su vez, repetimos el esquema de interrupción jocosa, que tanto divierte a chicos y mayores. Y mayoras.
-En territorio hostil esperamos la aparición del animal u cosa objeto del estudio...profesor...
-¡Calle calle insensato, ahí vienen, son dos y vienen hablando de sus cosas!
-Eso son dos señoras que vienen de la compra.
-Ah, pues entonces ¡allí, allí esta la cochinilla!
-La cochinilla mira a un lado y otro, se señala a sí misma y con los ojillos pregunta, ¿quién, yo?. ¡Ay profesor, qué emosión tan enorme!. Se me ruborizan las pestañas.
-Es normal, recuerdo cuando perseguía envoltorios de pastelillos mecidos por el viento en el patio de la guardería la semana pasada. Es lo que tiene el estudio y la exploración. La emoción, la emoción es muy grande. Y emocionada. ¡Deme un abrazo, que está usted hecho un explorador de toma pan y moja!.

Resultará harto dificultoso para el ojo no entrenado descubrir la ubicación del profesor Filomeno y nuestro reportero camuflados de gaiteros con bigote entre la maleza.
-Señor Filomeno, ¿qué va a estudiar de la cochinilla?
-Relizaremos una prueba empírica. Ante dos muestras de alimento, sean puré de paella y una miga de pan, a ver lo que elige.
-Está dubitativa...¿le ayudamos a elegir?
-No no no, un investigador debe permanecer al margen del objeto del estudio.
-Ajam. O sea, que no puedo yo intervenir.
-En absoluto, debemos esperar su reacción sin intervención humana.
-Se lo digo porque la citada cochinilla acaba de robarle la cartera y ha entrado en ese restaurante de aspecto carísimo, de camarero de delantal negro, no le digo más.
-Bien, apunto en mi cuaderno de campo: una cochinilla de jardín tiende a ser más lista que servidor y un señor periodista...¿puedo poner que es amigo mio?
-Hombre claro, faltaría más.
-Hala, listo. Y ahora nos vamos a la tienda de mascotas de aquí abajo a grabar a los perrillous.
Chantata chantan chan tata chantata chan ta tachan....Quería ser la sintonía de Nasional Geografí, pero como se la sabrán ustedes de sobra, nos hacen el favor de tararearla al final del reportaje.
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