- Amigos y contertulios de variopinto pelaje, estos vientos de levante que resoplan en lontananza escarpando el vello de unos y asfixiando al resto no son exclusivos del pueblo llano. Los poderosos también están sufriendo las consecuencias de estos desajustes morales momentáneos por los que pasa el código fuente del planeta. En nuestro set de entrevistas recibimos con un fuerte aplauso y una bombilla de 40 watts pendiendo sobre nuestras cabezas al emérito Emperador Julio José Augusto César Palique.
- Ehm...aham...bonum bonum.
- Hemos de decir que nuestro invitado depende de la traducción instantánea y de su propio retardo motivado por su avanzada edad, por lo que esta entrevista se nos puede hacer un poquito cuesta arriba.
- Como me vuelva a faltar al respeto, pollo, saco la mano a pasear y le arreo un sopapo que, ipso facto, le visto de centurión, ¿estamos?
- ¿Me entiende entonces?
- A la perfección, sólo estaba haciéndome el interesante, ya sabe, con mi egregia figura apoyada en el puño en pose solemne.
- Cosas de emperadores...
- Pues sí, mis cositas. Treinta años cotizando como emperador me dan derecho a meterme en el personaje.
- De eso precisamente venía a hablarnos esta madrugada. ¿Qué hay de nuevo por el imperio?
- El imperio no ha quedado ajeno a la dinámica actual, por lo que se ha visto digamos, obligado, a recortar personal. Y aquí me tiene, los recortes han empezado por arriba.
- Extraño
- No crea, con tanto togado suelto lo normal es que la cuerda se rompiera por el lado más fino. Cobardorum et superticiosum togadum est.
- ¿Cómo afronta un emperador de su calado histórico el incierto futuro?
- Me va a dar usted la tarde...
- Usted disculpe su ilustrísima.
- Llámeme Julito. Y llámeme mañana, que tengo libre. Misero laborum est.
- ¿Disculpe?
- Que la cosa anda precariosa amigo. Servidor no sabe hacer otra cosa que ser César. Es como si el personaje se comiera al actor, ¿comprende? Peronajorum ñam ñam actoribus. Y del currículum vitae no le quiero ni hablar. Para algo que conserva el nombre latino el mio lo tengo flojísimo.
- A ver si le puedo echar una mano hombre, que con esa corona de laurel de medio lado me está dando usted una lástima... A ver, todo depende de cómo se explique. ¿Usted qué sabe hacer?
- Pues lo normal de un emperador a la romana: ir al circo...
- Amplia experiencia en organización de enventos públicos multitudinarios, vaya apuntando.
- No sé...conquistar las Galias
- Responsable de expansión empresarial a nivel europeo.
- Oiga, más florido queda mi currículo que si lo hubiera glosado el sin par Virgilio. En realidad, poco más...gobernar Roma a ratos supongo.
- Ha ocupado puestos de responsabilidad en una empresa con gran capital humano y amplia trayectoria. Y ponga usted disponibilidad inmediata...
- Bueno, mañana voy a las termas...a ver si me van a llamar.
- Descuide, las cosas no van tan rápido. ¿Carnet de conducir?
- Sólo de cuádriga A-2.
- Pues entonces no, no vayan a usted a ponerlo a estas alturas de la vida a repartir legajos a lomos de una vespa.
- Cierto, como dice el dicho .... puelas reginam amat.
- Se está quedando usted sin conocimientos latinos.
- Es que nunca había hablado tanto rato, soy más de bajar el pulgar y condenar a muerte al gladiador más torpe.
- Pues vamos a dejarlo aquí su emperador a la plancha, oiga, que lo que necesite usted de nosotros, ya sabe.
- ¿Me pueden ustedes hacer la fanfarria trompetera a la salida? Es lo que más se hecha de menos.
- Descuide, que agarro yo un pito de caña y va a quedar que ni las películas del Tarlot Cheston.
- Ars gratia artis.
- ¿Eso no es lo del león de la metro?
- Calle, que hace quince líneas se me caducó el latín.
- Por dicho, buenas noches.
"Currículum jacta est. Ad augusta per angusta." Vamos, que
ha entregado el currículum y no se qué de su tía Agustina.
ha entregado el currículum y no se qué de su tía Agustina.
Una entrevista de Gaspar Parranda, admirador de las películas de gladiadores, aunque asegura que por motivos meramente históricos.



