miércoles, 12 de abril de 2006

DIMENSIÓN AL DENTE.

REALIDAD PRECOCINADA YA EN SU SUPER.

¿Quién de ustedes, estimados lectores, no se ha visto en la vicisitud, alguna vez en su periplo vital, de echar mano de una dimensión paralela?. Usted, filatélico empedernido, que se ha quedado en casa sin sitio para apilar más sellos de libélulas salvajes de la Patagonia. Usted, señora, que le gustaría desmarcarse un ratito de su señor marido. Ahora pueden estarles agradecidos a las mentes pensantes de la empresa Pringus. Esta tradicional casa, que ya introdujo en los hogares de este país con grán éxito las perchas rebozadas, revoluciona el mercado de los congelados: una dimensión paralela precocinada, calentar al microhondas diez minutejos y listo.

Siguiendo una receta única a la vez que peculiar, Pringus revoluciona el lineal de frio ( vamos, como se dice finamente la nevera de congelados del super de toda la vida ), poniendo a disposición del comprador que luego paga dos céntimos por la bolsa ( asunto de otro estudio, no nos detenemos aquí ) un congelado que no se ingiere vía bucal u se come. Preocupados por el hecho en sí, asociaciones de Consumidores y Protectores de la Babosa de Bosque ya han quemado el teléfono llamando a estos señores, que como respuesta han advertido que “ en la caja pone bien clarito, con letra de molde del quince en negrita, que esto no se come....y lo explicamos con dibujitos y todo, así que no se me quejen”. A lo que las asociaciones de Timados no han respondido nada porque aún no salen de su asombro. Fruto de un laborioso estudio de dos tardes, los científicos obtusos de Pringus han logrado lo indecible, han retado a un pulso a la física, se han burlado de la ciencia y ya de paso se han colado en el autobús sin pagar por la puerta de atrás. Pringus ha logrado meter una realidad en una nevera de quince voltios ( se dice que incluso más ), la han sometido a un proceso de hiper-congelación, la han metido en un paquetito y la han sacado al mercado. No pregunten cómo, porque seguramente les mentiríamos, y no es plan.

Pero usted, astuto leyente, preguntará ensimismado en sus propios asuntos “¿para qué diantres quiero yo una dimensión paralela?”. Le daremos algunas ideas para que no vaya usted por la vida preguntando a las personas sin son ni ton. Una realidad alternativa u dimensión paralela puede ser usada en fiestas y recepciones, cuando uno le apetece hacer mutis por el foro un ratito. Resulta escondite ideal para niños en edad escolar que no piensan hacer sus tareas diarias. Parejas de tortolitos tendrán al fin un lugar donde achucharse sin clavarse el freno de mano del auto del progenitor del susodicho tórtolo. Podrá almacenar discos antigüos que le daría vergüenza oir incluso a una zarigüella u organizar torneos benéficos de ping pong a bordo de excavadoras sin temor a molestar a los vecinos. Sitio ideal para instalar una piscina olímpica llena de arroz con leche o, por ponerle un enésimo ejemplo, convocar su propio Torneo de Lucha a Muerte Mortífera a sopapo limpio.

Usted compra el paquetito, descongela en el cueceleches o microhondas y ya posee una dimensión, a la que usted pondrá sus reglas, permitirá el paso ( o en su caso no ) de parientes y allegados y decorará a su gusto. ¡No más problemas de vivienda!, ¡no más terrazas con vistas al hueco del patio de vecinos!. Con precocinado de dimensión paralela Fringus todo lo que se le ha pasado por la cabeza ( incluso eso ) puede hacerse realidad. Eso sí, recuerden que no nos hacemos responsables del producto ni de lo dicho, como por otra parte es costumbre en esta santa casa,.

Agustín Tado de Rubio, corresponsal de “Comprar hoy es arrepentirse mañana”.




Recuerde no mojarlo ni darle alimentos a partir de media noche, advertidos quedan.

jueves, 6 de abril de 2006

PERSONAS HUMANAS DE LA HISTORIA.

HOY: CRISTONOBAL CALÓN.

Inauguramos sección, no ha podido venir el personal del consistorio municipal a cortar la cinta porque anda con unos asuntillos de la justicia, pero han asegurado vía telefónica que en cuanto no les persigan, que vienen a lo que haga falta. Vayamos sin más dilatamiento al tema que nos ocupa: la vida de este gran descubridor.

Cristonobal Calón nacío dos calles más abajo de su lugar de nacimiento allá por los años 1450. De carácter inquieto, su señora madre intentó hacer lo impensable para que permaneciera quietecito un rato: dejarlo a comer en el colegio, apuntarle a clases de piano y solfeo...pero Cristonobalito quería ver cosas. Con la llegada de la edad del pavo, su atención a las zagalas y las salidas nocturnas, su vida pareció aplacarse, principalmente porque su estado hormonal le perjudicaba mucho las ganas para otras cosas. Terminó su instituto con muy buenas notas y empezó a prepararse las oposiciones de Registrador Oficial de la Corona. Tanto libro parece que secó el seso de nuestro trotamundos, así que una mañana muy temprano se metió dentro de sus zapatos y fue por ahí a proponer un tremendo negocio: el angelito quería llegar a las Indias, pero tomando una carretera comarcal, no por la autovía de circunvalación acostumbrada.

Recorrío puertas y pegó a calles, sin que nadie le hiciera mucho caso. Era una empresa tremendamente arriesgada, tenía la idea pero le faltaba el patrocinio. La fortuna le sonrió pizpireta estando sentado en la terraza de una taberna. Junto a él se sentaron los renombrados Reyes Catónicos, Maribel y Servando, que pidieron unos vermúts con limón. Este, sabiendo que la ocasión la pintan con poco pelo, se les acercó, con mucho respeto eso sí, y les expuso su rocambolesco plan. Ambos reyes se miraron a las pupilas, le dieron un vale descuento para la tienda local y las señas de los hermanos Trinchones, alegres navegantes, porque el amigo Calón no hacía nada más que picotear los frutos secos de sus majestades.

Canturreando empleó el vale en unos ultramarinos ( que para eso se iba a navegar ) en comprar lo necesario para el viaje: un par de latas de atún, dos paquetes de pilas, un calzador, una minipimer de varilla y un par de babuchas cómodas para dormir. Considerando todo listo, visitó a los jocosos marinos Trinchones, que no teniendo otra cosa mejor que hacer que huir de los Cobradores de Las Calzonas Negras, cargaron material y personal con barba en tres barcos sin vigilancia aparcados en el puerto. Y allí que se fueron nuestros amigos a la aventura.

Lo que se encontró es bien conocido por todos. Llegando a las Américas creyendo que eran las Indias, saludaron a Toro Acostado y comieron carne de vacuno introducidas en bollos, muy típico por la zona. Diciendo adiós con la manita se volvieron a casa, cargados de diapositivas para proyectar con una vela a los parientes. Gracias a este nutrido de aventureros, el viejo continente pudo disfrutar del ketchup, el preparado de cacao soluble ( en caliente y en frío con grumitos ), el cierre de velcro y los zurdos. Hasta la jubilación, Cristonobal regentó la primera agencia de viajes de la historia, dio un par de conferencias y estudió conquistar la luna, cosa que no pudo hacer, porque ya le pilló mayor.

Informó Jeremías Tuercecuellos, Profesor de Historiología por correspondencia.





Leyenda del Mapa: 1: Cristonobal se percata de que ha olvidado las calzonas de los domingos, a volver tocan. 2: Un tiburón da un susto morrocotudo a un vigía. 3: Ven la costa pero las playas son birriosas, así que buscan otro sitio para clavar la sombrilla. 4: Cristonobal escapa por los pelos de ser arrojado por la borda a manos de sus empleados. 5: Llegada a las dichosas américas. Cristonobal pronuncia aquello de “ ¿quién decía que no llegábamos?”. Acto seguido sus hombres le corren a gorrazos.

miércoles, 29 de marzo de 2006

LIDER MALIGNO, PROFESIÓN DE FUTURO.

SER GENIO DEL MAL, YA EN SU MANO.

Futbolista, no, cantamañanas televisivo, pues tampoco, ¿asalariado de la prensa rosa?, ni se le ocurra o le perseguiremos por la calle armados con periódicos enrollados. Para labrarse un futuro y tener un puesto de proyección haga carrera en el mundo del mal. Bajo su mando tendrá un ejército de soldados primorosamente engalanados con brillantes uniformes, mujeres fatales, esbirros pelotas...igualito que las empresas de toda la vida, pero enfocado a la dominación del mundo ( o pequeño país, los objetivos los elige usted ). Para ejercitar este puesto de responsabilidad vamos a darle una serie de pequeñas directivas que harán más eficiente su mandato. Apunte:

-Primero, su aspecto. Debe tener un detalle que lo distinga de sus pérfidos competidores: un parche en un ojo, un cabello llamativo...innove.Y cuide su vestuario, no vale dominar el mundo en bata.

-Encarge a un buen diseñador el logotipo de su organización. Ahorrar unos pocos euros en este aspecto puede hacer que sus enemigos no lo respeten o incluso, se carcajeen cada vez que aparezca en un vehículo, uniforme o tarjeta de visita.

-Cultive su carcajada maléfica. No hay malvado sin una carcajada en condiciones. Estruendosa, baja pero intimidatoria....cíñase a su apariencia. Una risita por una chiste que leyó en la puerta de un baño público,pronunciada en un mal momento, puede llevar al traste toda una operación.

-Siempre háblele a las ventanas, aunque su interlocutor esté a sus espaldas o en la puerta de la habitación. Da la imagen de malvado que necesita, y en caso de meter la pata su gesto no lo delatará.

-Si se ve obligado a jugar al poker con el bueno de turno es casi seguro que va a palmar usted un par de miles de euros. Sea elegante, compórtese como un buen perdedor, más adelante le dará su merecido a ese agente.

-Bajo ningún concepto cuente sus planes al héroe de turno. Se lo rogamos, ya han sido muchos los derrotados por emocionarse demasiado narrando sus planes de invasión de Prusia mientras el Bames Jond de turno se desataba, usaba el abrecartas del zapato o el rayo laser de las cejas.

-En caso de explosión de su costosa base ultrasecreta, huya. No se entretenga en parlamentos, chácharas o demás dialécticas. Ponga pies en polvorosa, levante un puño y jure su retorno vengativo.

-En caso de que opte por quedarse y emprenderla a puñetazos con el contrincante, cuidado con: elementos móviles, objetos candentes, adminículos con punta o afilados, fuego, electricidad, su propia piscina de hambrientos peces, bidones de extrañas y grumosas sustancias, precipicios, trampas, paneles de energía chisporroteantes, antenas de grandes dimensiones, cubos de fregona, pasarelas elevadas, etc. Por si las moscas no se acerque a nada más peligroso que una pinza de tender.

Hemos tratado los puntos básicos, hay otros aspectos más técnicos como cotización al régimen de malignos autónomos o convocatoria de huelga de esbirros que trataremos en otra ocasión. Que usted lo domine bien.

Informó Augusto Londrones, opositor a subordinado maléfico de nivel 3.


miércoles, 22 de marzo de 2006

THE CONSTRUCTORS.

LA RAZA QUE CONSTRUYE EL MUNDO.

Estimado lector, querida lectora, usted no nos conoce ( es más probable que conozca a un premiado con el gordo de la primitiva ). Mediante este medio queremos presentarnos. Les hablaremos de nosotros, una estirpe con siglos de experiencia, deseando difundir la realidad de este grupo de amables tipos que conformamos, vendedores de un producto que el ciudadano mediano paga en tan solo vida y media ( no se quejarán las generaciones venideras,una deuda, que gran herencia ). Somos los constructores.

La naturaleza, hay que decirlo, nos ha dotado de olfato para hallar solares o, en su caso, edificaciones en la que los vecinos, a poco que intimid....esto....insistas un poquito, se van alegremente. El constructor señala, ecuánime cual Cesar de los tiempos modernos, el territorio a rellenar con edificios de viviendas, bajos comerciales y portales con sus buzones ( y sus correspondientes propagandas variopintas ), calcula un precio e instala una coqueta casetita donde pone a disposición del comprador una señora y una primorosa maqueta de cartón-piedra con sus cochecitos y sus farolas en miniatura. Una vez construido el edificio, llega la parte geométrica: cuadrar cuentas y redondear cifras, y lógicamente, nos reservamos un ínfimo porcentaje, que ya se sabe que la vida anda un poquito apretada y sin un par de cientos de millones de euros en el bolsillo no se puede ir a la compra, que los tomates han subido muchísimo. Somos humildes, sabiendo como sabemos distinguir materiales de tal manera que la construcción se hace con lo más barato que da el mercado ( que le digo yo, periódicos amasados, plastilina pasada de fecha, recortes de azulejos....) no lo comunicamos a los cuatro vientos, no que va, preferimos ser conocidos por otros aspectos, que nos aprecien por nosotros mismos.

Con la habilidad de planificar inmuebles en equilibrio sobre un risco o tan pegadito al mar como para lanzarse al agua desde la ventana del salón, hemos sabido rodearnos de personajes útiles para el ejercicio de nuestra conquist....profesión. Comerciales sonrientes y voluntariosos que venderían su hígado ( por buen precio ), trabajadores del ramo del crédito acuchadillo y unos señores que ustedes mismos eligen, con capacidad de dar un papelillo firmado por el cual se puede construir en sitios en donde hasta hace dos días estaba prohibido, mediante el intercambio cordial de un maletín relleno....bueno...relleno de buenas intenciones...y papelitos...muchos papelitos.

¿El futuro de nuestro linaje?, es ciertamente incierto. En un planeta como este, tanto mar como hay suelto, pone trabas a la libre disposición de negocio inmobiliario. Es sabido que lo que son los cimientos no agarran bien en agua ( que conste que ya lo hemos intentado ), y que hacer una isla no nos sale rentable ni usando masa de pan. Por ello, es nuestra intención expandir negocio, porque allá, en el vasto universo, hay miles de planetas para construir, tierra firme sin una gota de agua. Recapaciten, el universo esta formado por “Sistemas Solares”,y no se llaman así precisamente por el sol....que por cierto, es una lata de astro, su superficie quema tanto que los operarios no soportan construir allí....porque mercado hay, que por compradores que no quede.

Cristino Julianez del Ladrillo, presidente honorífico de la Tenebrosa Orden de Constructores.




Dos compañeros de la Orden, felices ante un nuevo solar para construir.